comunidades de la entidad
*Habitantes de Villa Comaltitlán alertaron que el proyecto de la Línea K podrían complicar los accesos a su territorio
CARLOS RUIZ/PORTAVOZ
FOTO: ALEJANDRO LÓPEZ
Las obras de la Línea K del Tren Interoceánico comenzaron a generar nuevas inconformidades entre habitantes de la Costa de Chiapas, donde algunas comunidades temen que los cambios en los cruces ferroviarios compliquen la entrada y salida de sus poblados, el proyecto contempla más de 450 kilómetros de vía entre Oaxaca y Chiapas, por lo que los trabajos avanzan al mismo tiempo en distintos municipios.
Uno de esos casos se vive en la comunidad 15 de Enero, en Villa Comaltitlán, donde vecinos denunciaron que la instalación de las vías podría dejarlos con menos opciones para entrar o salir, sobre todo cuando aumente el nivel del río Vado Ancho, la ruta ferroviaria atraviesa más de 70 localidades, por lo que los habitantes analizaron que esimportante que las obras tomen en cuenta las condiciones de cada comunidad y no afecten la comunicación con el resto del municipio.
La preocupación llevó a los pobladores a manifestarse cerca de la zona donde se realizan los trabajos y solicitar una mesa de diálogo con autoridades estatales para encontrar una solución antes de que continúe la construcción, también pidieron que la empresa encargada del tramo escuche las necesidades de quienes viven en el lugar y realice adecuaciones que permitan conservar el paso hacia la comunidad.
La Línea K forma parte del Corredor Interoceánico del Istmo de Tehuantepec, una estrategia federal cuya inversión supera los 70 mil millones de pesos en obras ferroviarias, carreteras, puertos y parques industriales, en ese sentido, los habitantes reconocieron la importancia del proyecto para la región, pero afirmaron que ese desarrollo también debe tomar en cuenta las necesidades de las comunidades que viven a un costado de la vía.
Las inconformidades empiezan a repetirse en otros municipios de la Costa, donde también han surgido reclamos por los accesos durante la construcción del tren, la Línea K pasa por 11 municipios de Chiapas, por eso habitantes de distintas comunidades piden que las obras avancen sin cerrar los caminos que utilizan todos los días para trabajar, estudiar o recibir atención médica.
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Afirmaron que el desarrollo también debe tomar en cuenta las necesidades de comunidades que viven a un costado de la vía










































