La presencia de mujeres en cargos públicos ha aumentado, pero alcanzar los espacios públicos
sigue siendo un reto
CARLOS RUIZ/PORTAVOZ
Aunque cada vez hay más mujeres que participan en la política, llegar a los cargos donde se decide
el rumbo de los municipios todavía es complicado, puesto que los partidos han logrado cumplir
con el registro de candidaturas, pero eso no siempre significa que ellas tengan las mismas
oportunidades para ganar una elección y encabezar un Gobierno.
El problema no está en la falta de mujeres preparadas o con experiencia, sino en las dificultades
que muchas enfrentan dentro de los propios partidos para obtener una candidatura con respaldo,
recursos y apoyo suficiente durante una campaña, por eso, organizaciones defensoras de los
derechos políticos de las mujeres declararon que la igualdad no debe quedarse solo en los
documentos electorales, también debe verse en los cargos que ocupan quienes gobiernan.
Es bien sabido que los partidos políticos reciben recursos públicos para impulsar la participación
de las mujeres y durante 2026 las fuerzas políticas nacionales deberán destinar más de 221
millones de pesos para capacitación, promoción y desarrollo del liderazgo político femenino, ese
dinero debe utilizarse para preparar a más mujeres que busquen cargos de elección popular,
aunque organizaciones han señalado la necesidad de revisar que en verdad llegue a ese objetivo.
El manejo de estos recursos también ha generado revisiones, dado que el Instituto Nacional
Electoral detectó irregularidades en el gasto destinado a impulsar la participación política de las
mujeres y determinó sanciones por 7.6 millones de pesos; para activistas, estos fondos deberían
servir para preparar a más mujeres que busquen cargos públicos y no quedarse solo como un
requisito que los partidos cumplen en el papel.
La discusión no solo está en cuántas mujeres aparecen en una boleta, también en cuántas logran
llegar a gobernar y tomar decisiones, para quienes defienden una mayor participación femenina,
el siguiente paso es que los partidos generen espacios reales para nuevos liderazgos y que la
igualdad pueda verse en los cargos públicos de Chiapas.
La discusión no solo está en cuántas féminas aparecen en una boleta, también en cuántas logran llegar a gobernar y tomar decisiones










































