El conflicto por Los Chimalapas involucra una región de alto valor ambiental y territorios bajo propiedad colectiva
CARLOS RUIZ/PORTAVOZ
FOTO: ALEJANDRO LÓPEZ
Habitantes de la colonia Gustavo Díaz Ordaz, en Cintalapa, enfrentan un plazo de 30 días para responder a un planteamiento realizado por comuneros de San Miguel Chimalapa, Oaxaca, quienes buscan que dejen su organización ejidal y se incorporen a esa comunidad agraria, una situación que mantiene en incertidumbre a los pobladores de la zona.
La discusión sucedió en un territorio que desde hace años ha sido motivo de diferencias entre habitantes de Chiapas y Oaxaca, debido a los límites y la posesión de la tierra en Los Chimalapas, una región que concentró cerca de 600 mil hectáreas de selvas y bosques y que forma parte de la Reserva de la Biosfera Selva Zoque, una de las zonas naturales con mayor riqueza ambiental del sureste del país.
El planteamiento fue entregado por integrantes del comisariado de bienes comunales de San Miguel Chimalapa a las autoridades ejidales de Gustavo Díaz Ordaz, después de que un grupo de comuneros arribó a la comunidad, en el escrito señalaron que el ejido fue creado dentro de un territorio que consideran parte de su comunidad agraria y solicitaron que sus habitantes analicen una posible incorporación.
La situación se desarrolla en un país donde gran parte del territorio rural está relacionado con formas de propiedad colectiva, puesto que México cuenta con más de 32 mil ejidos y comunidades agrarias que concentran más de 99 millones de hectáreas, mientras que en la comarca existen más de tres mil 100 núcleos agrarios registrados, por ello, las decisiones sobre la tierra suelen involucrar a comunidades completas y requieren acuerdos entre quienes forman parte de ellas.
Hasta ahora, los habitantes de Gustavo Díaz Ordaz no han informado qué respuesta darán al planteamiento recibido ni si buscarán la intervención de autoridades estatales y federales para revisar el caso; mientras transcurre el plazo señalado, pobladores de la zona esperan que la situación se atienda mediante diálogo para evitar que una diferencia territorial vuelva a generar tensión entre comunidades.










































