La cercanía con el agresor puede dificultar que niñas y niños hablen sobre lo que están viviendo
CARLOS RUIZ/PORTAVOZ
FOTO: ALEJANDRO LÓPEZ
Para una niña o un niño, la casa debería ser el lugar donde se sienta más seguro, pero en muchos casos puede ocurrir justo ahí una agresión que nadie más alcanza a ver, puesto que 52 por ciento de los abusos sexuales contra menores ocurre dentro de los hogares, una situación que se vuelve todavía más difícil cuando quien agrede es un familiar o alguien en quien la familia confía.
En Chiapas, el problema es notificado a las autoridades, aunque las denuncias no cuentan toda la historia porque hay familias que prefieren hacer caso omiso por miedo, vergüenza o por no saber qué hacer y prueba de ello es que durante 2025 se registraron 120 casos de abuso sexual en el estado, de acuerdo con cifras oficiales, frente a los 142 del año anterior, una baja que no significa que las agresiones hayan desaparecido.
En Tuxtla Gutiérrez también aparecen señales que llaman la atención cuando se habla de violencia contra niñas y adolescentes, dado que el Atlas de Género de la comarca registró 85 adolescentes de entre 13 y 17 años víctimas de acoso, de las cuales 80 fueron mujeres, esto se traduce a ver que las agresiones pueden comenzar desde edades tempranas y afectar de manera especial a niñas y jóvenes.
En los primeros nueve meses de 2025 se registraron 734 delitos contra la libertad y la seguridad sexual en la región, y solo entre enero y abril hubo 69 casos de abuso sexual, cifras que ayudan a entender que no se trata de algo lejano para las familias, dado que detrás de cada caso hay un menor que puede pasar por una situación que muchas veces no sabe cómo contar.
Por eso, uno de los mayores retos está dentro de las propias casas, donde muchas veces resulta complicado detectar lo que ocurre cuando el agresor es una persona cercana, escuchar a los menores, creerles cuando cuentan algo que les incomoda y buscar ayuda a tiempo puede hacer la diferencia, sobre todo porque dejar pasar una señal puede permitir que la violencia continúe durante mucho tiempo.


































