El municipio alista tecnología propia y más de 15 mil litros de leche para superar la marca actual de Oaxaca
YUSETT YÁÑEZ/PORTAVOZ
El municipio de Pijijiapan se prepara para romper el Récord Guinness del quesillo (queso de hebra) más grande del mundo el próximo 29 de agosto en el campo El Milenio. La ambiciosa meta fijada por las autoridades locales y los sectores productivos es alcanzar una masa única de mil 500 kilogramos (1.5 toneladas), con lo que rebasarían por más del doble la marca actual de 636.2 kilogramos establecida por el estado de Oaxaca.
Esta iniciativa no solo busca la hazaña gastronómica, sino impulsar de manera directa la proyección internacional del municipio y consolidar su vocación productiva. Para confeccionar esta monumental bola de queso, se estima requerir una proporción aproximada de 10 litros de leche por cada kilo de producto final, lo que se traduce en un insumo cercano a los 15 mil litros de leche fresca. Esta cifra pone de relieve la enorme capacidad, fuerza y arraigo de la cuenca lechera de Pijijiapan, donde la producción láctea y la elaboración artesanal de quesos representan el pilar económico fundamental de miles de familias de la zona rural.
Uno de los principales retos en los intentos anteriores para consolidar el récord Guinness residía en las restricciones físicas y operativas para el enrollado de la hebra.
Durante la primera marca registrada por el municipio (558 kilogramos), las normas obligaban a sostener el peso únicamente sobre la báscula y sin estructuras de apoyo. Ante la flexibilización de las reglas globales que hoy permiten el uso de herramientas de soporte, ingenieros y artesanos locales han desarrollado maquinaria con tecnología 100 por ciento chiapaneca diseñada específicamente para facilitar la maniobra de enrollado.
Las pruebas preliminares han mostrado resultados altamente alentadores: en un primer ensayo técnico se lograron enrollar con facilidad 500 kilogramos de quesillo, lo que representa una tercera parte del objetivo final. En los próximos días se llevará a cabo una segunda prueba en coordinación con los industriales locales, buscando aproximarse a la tonelada de peso sin interrumpir la logística diaria de exportación y comercialización del producto hacia otros estados.
El impacto mediático de esta gesta busca emular o superar el alcance obtenido hace tres años, cuando el nombre de Pijijiapan figuró durante más de una semana como tendencia en redes sociales, noticieros internacionales de Europa y América Latina, e incluso en pantallas de Times Square en Nueva York.
La meta de la administración local y los productores no concluye con el dictamen de los jueces del Guinness World Records. A corto plazo, el evento busca funcionar como una plataforma de comercialización estratégica para fortalecer el turismo, elevar el valor agregado del queso chiapaneco y abrir rutas directas de exportación hacia los mercados de Centroamérica.
Por su parte, los productores agropecuarios expresaron su entusiasmo e indicaron que el evento representa una “gran ventana de oportunidad” para visibilizar el esfuerzo diario del sector campesino.









































