El abandono favorece la reproducción sin control y aumenta la presencia de animales expuestos a enfermedades, accidentes y maltrato
CARLOS RUIZ/PORTAVOZ
FOTO: ALEJANDRO LÓPEZ
En Tuxtla Gutiérrez, salir a caminar por una colonia o sentarse en un parque puede significar encontrarse con varios perros que viven en situación de calle, algunos fueron abandonados y otros nacieron ahí, pero el problema va más allá de verlos deambular, porque también hay riesgos de enfermedades, accidentes y reproducción sin control que terminan por afectar a toda la ciudad.
Una parte del problema está en algo tan cotidiano como las heces que quedan en banquetas, parques y calles, un estudio de la Universidad Autónoma de Chiapas encontró parásitos gastrointestinales en más de la mitad de 110 muestras de excremento canino tomadas en la colonia Terán, entre ellos Ancylostoma, un parásito que puede afectar a animales y personas, por lo que dejar los desechos en la vía pública se convierte en un riesgo.
El abandono también hace que el problema se reproduzca, un perro que llega a la calle puede tener camadas y aumentar en poco tiempo el número de animales sin dueño, a nivel nacional se estima que 18.8 millones de perros viven en situación de calle, según información presentada ante la Cámara de Diputados, dato que ayuda a entender por qué recoger animales no basta si después continua el mismo ciclo de abandono en las calles de Chiapas.
En la entidad se han realizado campañas de esterilización para intentar frenar ese crecimiento, entre ellas una unidad móvil que llevó procedimientos gratuitos a distintas comunidades, también se han reforzado las acciones de vacunación contra la rabia, medidas que pueden ayudar a reducir el número de animales que terminan reproduciéndose sin control y a prevenir enfermedades que pueden transmitirse entre animales y personas.
Pero el problema también empieza en casa, antes de adoptar o comprar un perro hay que considerar gastos de alimento, vacunas, esterilización y atención veterinaria, además del tiempo que requiere su cuidado, la Ley de Salud estatal establece obligaciones para los propietarios, entre ellas mantener a los animales bajo control y procurar su vacunación, por lo que abandonar una mascota aumenta un problema que termina por convertirse en una afectación social y directa a la salud de los chiapanecos.









































