48 por ciento de los ciudadanos puede requerir hasta tres colectivos para llegar a su destino
FRANCISCO BACILIO/PORTAVOZ
FOTO: ALEJANDRO LÓPEZ
El transporte público de Tuxtla Gutiérrez enfrenta en 2026 problemas que se han acumulado durante los últimos años, antigüedad de las unidades, falta de renovación, deficiencias de mantenimiento, rutas poco eficientes y circulación de vehículos que operan fuera de la regulación.
El diagnóstico municipal publicado en 2024, con información de la Secretaría de Movilidad y Transporte, registró seis mil 876 unidades de transporte público, de las cuales dos mil 101 eran combis urbanas o suburbanas y cinco mil 523 taxis. También contabilizó 127 rutas autorizadas, aunque solamente 110 estaban en operación.
La antigüedad de las unidades continúa siendo uno de los principales retos, en 2024 ya se advertía que una parte importante de los colectivos superaba los 10 años de servicio, pese a que la normativa establece límites para la antigüedad de los vehículos, para 2025 persistieron los señalamientos por unidades deterioradas y problemas de mantenimiento.
A esto se suma la cantidad de transbordos que deben realizar los usuarios; datos de movilidad señalan que 48 por ciento de los ciudadanos puede requerir hasta tres colectivos para llegar a su destino, mientras que algunos usuarios destinan entre dos y tres horas diarias a sus traslados.
El problema también alcanza al transporte irregular, en 2026 concesionarios denunciaron la circulación de unidades con placas particulares y fuera del registro oficial, como parte de los operativos de supervisión, la autoridad retuvo en junio cinco taxis y tres colectivos que no cumplían con las condiciones requeridas.
La modernización comienza a incorporar nuevas alternativas, en junio de 2026, la Ruta 108 puso a prueba una unidad eléctrica, con el objetivo de evaluar autonomía, costos de operación y viabilidad para ampliar este tipo de tecnología.
Sin embargo, renovar la flotilla representa un reto económico para los concesionarios, en 2025 se reportaba que una unidad nueva podía superar los 600 mil pesos, mientras que en 2026 se han señalado costos superiores al millón de pesos para algunos vehículos.
Entre 2024 y 2026, el desafío sigue siendo el mismo: renovar las unidades, combatir la operación irregular y reorganizar las rutas para reducir transbordos y tiempos de traslado. Para los usuarios, la modernización deberá traducirse en vehículos más seguros, recorridos eficientes y un servicio de mayor calidad.









































