Estudiantes denunciaron modificaciones en criterios de evaluación y señalaron que existe temor a posibles represalias
CARLOS RUIZ/PORTAVOZ
En la Universidad para el Bienestar Benito Juárez García (UBBJ) de Arriaga, estudiantes denunciaron presuntas irregularidades en la forma en que se pretende elegir las plazas para el internado de Medicina Integral y Salud Comunitaria, puesto que, aseguran, la dirección anunció un examen para decidir quién obtiene una plaza, cuando hasta ahora la selección se habría realizado con base en el promedio de los alumnos.
La inconformidad ocurre en una sede que atiende a más de 600 estudiantes de distintos municipios en la carrera de medicina, de acuerdo con información difundida por autoridades de Arriaga tras una mesa de trabajo realizada en marzo, por lo que cualquier cambio en la forma de elegir las plazas alcanza a un número importante de jóvenes que están en proceso de formación médica.
A nivel nacional, las Universidades para el Bienestar tienen una matrícula de más de 22 mil estudiantes en la carrera de Medicina Integral y Salud Comunitaria, según datos presentados por la Secretaría de Salud en 2024, mientras que el programa cuenta con sedes en distintos estados del país, de modo que las reglas utilizadas para evaluar y formar a sus estudiantes tienen alcance más allá de un solo plantel.
Otro punto que preocupa a los estudiantes es que, se les habría avisado con poco tiempo que el examen incluiría temas vistos durante toda la carrera y que tendrían que prepararse mientras terminan el semestre y las prácticas hospitalarias, una situación que los alumnos vieron complicada porque la evaluación definiría el acceso a las plazas de internado.
El propio Gobierno federal confirmó que las carreras de salud de las UBBJ cuentan con planes de estudio registrados ante la Secretaría de Educación Pública y, para Medicina y otras carreras de salud, con aprobación de la Comisión Interinstitucional para la Formación de Recursos Humanos para la Salud, mientras que la carrera de Medicina tiene una duración general de seis años.
Los estudiantes también denunciaron cambios en la calificación mínima aprobatoria y acusaron que temen expresar sus inconformidades, por lo que piden que autoridades educativas y organismos de derechos humanos revisen el caso y aclaren qué reglas deben aplicarse para la elección de las plazas, antes de que el proceso avance y afecte el futuro académico de quienes están por realizar su internado.






































