La medida busca reforzar el seguimiento de las unidades ante emergencias durante la
temporada de mayor peligro
FRANCISCO BACILIO/PORTAVOZ
La temporada de lluvias y ciclones tropicales, que comprende de junio a noviembre,
concentra las condiciones más complicadas para la navegación en las costas de
Chiapas, principalmente durante agosto, septiembre y octubre.
En este periodo, distintos fenómenos meteorológicos pueden modificar de manera
repentina el comportamiento del mar y dificultar las actividades de las embarcaciones
que realizan recorridos en aguas abiertas.
Entre los factores que incrementan el riesgo se encuentra el mar de fondo, que puede
generar oleaje elevado y constante capaz de sorprender a las unidades menores y
provocar que pierdan estabilidad.
A estas condiciones se suman las tormentas y ciclones tropicales, que pueden generar
fuertes ráfagas de viento, lluvias y poca visibilidad, circunstancias que complican el
desplazamiento y control de las lanchas.
Las corrientes marítimas también representan un peligro, particularmente cuando una
unidad presenta alguna falla mecánica y queda sin capacidad para mantener su rumbo,
ya que puede ser arrastrada rápidamente hacia zonas alejadas de la costa.
Este escenario cobra relevancia ante los incidentes registrados durante 2026, en enero,
tres embarcaciones con siete personas a bordo fueron reportadas como desaparecidas
cuando se encontraban aproximadamente a 80 kilómetros de Puerto Chiapas, situación
que derivó en un operativo de búsqueda de la Secretaría de Marina.
Posteriormente, en agosto, una lancha se hundió en las costas de la entidad después de
enfrentar un fuerte oleaje durante la madrugada, dejando a dos pescadores a la deriva
durante varios días antes de ser localizados y rescatados con vida.
Estos casos se sumó un accidente ocurrido en septiembre en el municipio de Catazajá,
donde una lancha con cinco ocupantes volcó en una laguna del ejido Paraíso.
Cuatro personas fueron rescatadas con vida, mientras que una más fue localizada sin
vida días después, los hechos forman parte de los incidentes reportados durante el año
en distintos puntos de la entidad.
Ante este panorama, la Secretaría de Pesca y Acuacultura de Chiapas prepara un
esquema para instalar dispositivos GPS en embarcaciones pesqueras, con la finalidad
de mantener identificada su posición durante los recorridos marítimos y contar con una
herramienta que facilite su localización en caso de emergencia.
La propuesta contempla realizar un seguimiento de las unidades desde el momento en
que abandonen la costa y durante el trayecto que desarrollen en aguas abiertas.
La iniciativa fue planteada después de los recientes casos de pescadores reportados
como desaparecidos en el litoral chiapaneco, con el propósito de contar con información
sobre el sitio donde se encuentran las embarcaciones cuando ocurra alguna
eventualidad.
La dependencia explicó que las condiciones del mar han llevado a algunos trabajadores
del sector pesquero a desplazarse cada vez a mayores distancias para desarrollar sus
actividades. Estos recorridos pueden incrementar las dificultades para ubicarlos cuando
ocurre una emergencia, especialmente si se presentan problemas con los motores,
cambios repentinos en el estado del océano o condiciones meteorológicas adversas.
Con la incorporación de los equipos de geolocalización se busca disponer de
información sobre el desplazamiento de las unidades y conocer su ubicación durante las
jornadas de trabajo.
La herramienta permitiría contar con un punto de referencia para facilitar las labores de
búsqueda y auxilio cuando una embarcación deje de mantener comunicación o enfrente
alguna situación que ponga en riesgo a sus ocupantes.
Con la incorporación de los equipos de geolocalización se busca disponer de
información sobre el desplazamiento de las unidades y conocer su ubicación durante las
jornadas






































