El gobernador encabezó la ceremonia, acompaño de Juan Carlos Moreno Guillén, Luis Avendaño, Marcela Castillo y Andrea Celeste, en una noche de orgullo, identidad y celebración nacional
HERMES GARCÍA/PORTAVOZ
Ante miles de chiapanecas y chiapanecos congregados en la explanada del Parque Central de Tuxtla Gutiérrez, el gobernador Eduardo Ramírez Aguilar encabezó la ceremonia conmemorativa del Grito de Independencia, en una noche en la que confluyeron el orgullo nacional, la identidad chiapaneca, el reconocimiento a los pueblos originarios y el llamado a preservar la paz como elemento fundamental para el desarrollo de la entidad.
La celebración de la Independencia de México estuvo acompañada por un ambiente de fraternidad y entusiasmo entre las familias que acudieron al corazón de la capital chiapaneca para participar en una de las ceremonias cívicas más representativas del calendario nacional.
Previo al acto central, Eduardo Ramírez participó en la ceremonia de vestimenta tradicional y entrega del bastón de mando por parte de autoridades y representantes de los barrios de San Pedro, San Juan y San Sebastián, del municipio de Chamula. El encuentro permitió refrendar el reconocimiento y respeto hacia las comunidades y pueblos originarios de Chiapas, así como destacar el valor de sus tradiciones, identidad y aportaciones a la historia y cultura de la entidad.
El mandatario chiapaneco recibió posteriormente el lábaro patrio de manos de la escolta femenil de la VII Región Militar y se trasladó al balcón principal de la Sede de Gobierno para encabezar la ceremonia del Grito de Independencia.
Desde ese espacio, frente a la multitud reunida en el Parque Central, Eduardo Ramírez hizo sonar la campana y pronunció la tradicional arenga, en la que incluyó referencias a figuras representativas de la historia de Chiapas y de la lucha por la libertad.
En su mensaje, evocó a Agustina Gómez Checheb, Matías de Córdova y Joaquín Miguel Gutiérrez, al tiempo que honró la grandeza de los pueblos originarios y recordó la histórica Rebelión de San Juan Chamula, acontecimiento que forma parte de la memoria histórica de Chiapas y que el gobernador incorporó como uno de los elementos centrales de su arenga.
La referencia a San Juan Chamula tuvo un significado particular dentro de la ceremonia, al vincular la conmemoración de la Independencia nacional con episodios de la historia chiapaneca y con la presencia viva de los pueblos originarios. De esta manera, la celebración encabezada por Eduardo Ramírez incorporó elementos de identidad estatal a una fecha de profundo significado para todo México.
Otro de los temas destacados por el gobernador fue la alfabetización del pueblo de Chiapas. Al respecto, resaltó los avances de esta política humanista impulsada por el gobierno de la Nueva ERA, cuyo objetivo es enseñar a leer y escribir a más de 500 mil personas.
Durante su arenga, Eduardo Ramírez también recordó a quienes encabezaron la lucha independentista y contribuyeron a la construcción de la nación mexicana. Entre las figuras mencionadas estuvieron Miguel Hidalgo, José María Morelos y Pavón, Josefa Ortiz, Vicente Guerrero, Leona Vicario y Josefina García.
A las referencias históricas se sumaron las expresiones tradicionales de la celebración: ¡Viva la Independencia!, ¡Viva Chiapas! y ¡Viva México!, que fueron respondidas por las miles de personas congregadas en el centro de Tuxtla Gutiérrez.
Uno de los momentos distintivos de la noche ocurrió cuando el gobernador incorporó una expresión adicional a la tradicional arenga: ¡Viva la Paz! Con ello, Eduardo Ramírez puso énfasis en la importancia de las condiciones de tranquilidad y seguridad para avanzar en la construcción de mejores oportunidades para las comunidades chiapanecas.
El mandatario planteó la paz como un logro conjunto en el que participan las Fuerzas Armadas y las autoridades federales y estatales, y la relacionó con la posibilidad de avanzar hacia una prosperidad compartida, particularmente en beneficio de los pueblos que históricamente han enfrentado mayores condiciones de rezago.
La ceremonia contó con la asistencia y participación de representantes de los distintos Poderes del Estado y de instituciones públicas. Entre quienes estuvieron presentes en este acto cívico conmemorativo de la Independencia de México se encontraron Juan Carlos Moreno Guillén, magistrado presidente del Poder Judicial del Estado; Luis Ignacio Avendaño Bermúdez, secretario de Salud; Andrea Celeste Ochoa López, directora del Instituto de Seguridad Social de los Trabajadores del Estado de Chiapas (Isstech), y Marcela Castillo Atristain, presidenta de la Mesa Directiva del Congreso del Estado.
La presencia de representantes de los Poderes Legislativo y Judicial, así como de integrantes del gabinete estatal, acompañó el desarrollo de la ceremonia encabezada por Eduardo Ramírez y reflejó la participación institucional en la conmemoración de esta fecha cívica.
Después de la arenga, las autoridades y el público asistente entonaron el Himno Nacional Mexicano y posteriormente el Himno a Chiapas, en un momento solemne que dio paso a la parte festiva de la celebración.
Eduardo Ramírez estuvo acompañado por su esposa, Sofía Espinoza Abarca, y sus hijas Yazmín, Renata y Grecia, así como por autoridades del Ejército Mexicano, la Marina y la Guardia Nacional; autoridades tradicionales e invitados especiales.
Concluido el acto protocolario, el gobernador y sus acompañantes presenciaron los juegos pirotécnicos que iluminaron el cielo de Tuxtla Gutiérrez y marcaron el inicio de la celebración popular por el aniversario de la Independencia de México.
La ceremonia permitió conjugar la conmemoración de la historia nacional con expresiones propias de la identidad chiapaneca. En particular, las referencias de Eduardo Ramírez a los pueblos originarios, a la Rebelión de San Juan Chamula y a personajes de la historia del estado colocaron a Chiapas como parte central de la narrativa de la noche.
Con el llamado a la paz como una de las expresiones centrales de su mensaje, el gobernador destacó la importancia de mantener condiciones que permitan a las comunidades avanzar hacia mejores oportunidades y una mayor prosperidad.
Así, entre símbolos patrios, tradiciones chiapanecas, música, participación ciudadana y juegos pirotécnicos, miles de personas celebraron en Tuxtla Gutiérrez una noche dedicada a la Independencia de México, mientras Eduardo Ramírez encabezó una ceremonia en la que la historia nacional se encontró con la memoria, la identidad y las aspiraciones de Chiapas.






































