Por seis votos contra tres, el alto tribunal autorizó la continuación del plan
PORTAVOZ/AGENCIAS
La Corte Suprema de Estados Unidos, de mayoría conservadora, autorizó a la
administración del presidente Donald Trump a reactivar temporalmente su política de
expulsión de inmigrantes en situación irregular hacia terceros países. Además, anunció
que escuchará los argumentos del caso en diciembre. La votación fue de seis votos
contra tres.
De esta forma, la Corte dio vía libre a un recurso del Gobierno que le pedía suspender
una decisión de tribunales inferiores. El Gobierno impugna la decisión dictada en
febrero por un juez federal de Boston (noreste), que consideró que las personas
afectadas por una expulsión hacia un país distinto del suyo deben poder alegar el
riesgo de ser víctimas de persecución o de tortura en un destino diferente.
La administración Trump había solicitado en días previos al Supremo que autorizara
estas deportaciones al argumentar que su suspensión supondría una “emergencia
nacional” y afectaría su capacidad para expulsar a determinados migrantes. Los seis
jueces que conforman la mayoría conservadora del tribunal votaron a favor de
reactivar las expulsiones. Las juezas progresistas Sonia Sotomayor, Elena Kagan y
Ketanji Brown Jackson se opusieron.
DENUNCIAS DE AGRESIONES
Esta decisión del más alto tribunal del país supone un nuevo paso en la política
migratoria del Gobierno, que ha recurrido al envío de migrantes a terceros países,
incluidos algunos señalados por violaciones de derechos humanos, como parte de su
estrategia de deportaciones masivas y de sus promesas de campaña. El fallo permitirá
que el programa continúe con deportaciones rápidas a países como Guinea Ecuatorial.
Algunos deportados desde Estados Unidos han denunciado que fueron encapuchados,
atados y golpeados por agentes de la Policía encargados de sus traslados, según una
investigación publicada por The New York Times. Desde que Trump regresó a la Casa
Blanca, más de 25 mil migrantes han sido enviados a 29 terceros países bajo esta
política, según datos recopilados por organizaciones y medios estadounidenses.
Desde que Trump regresó a la Casa Blanca, más de 25 mil migrantes han sido enviados
a 29 naciones distintas bajo esta política






































