La reducción de apoyos limita la producción de café, maíz y cacao, cultivos que representan una
fuente de sustento para las familias de la región
IVÁN LÓPEZ/PORTAVOZ
La falta de ingresos en el campo orilla a jóvenes y mujeres de comunidades indígenas Mam del
Soconusco a buscar trabajo fuera de sus localidades y, en algunos casos, fuera del país, de acuerdo
con Diego Toc, integrante del Consejo Mam del Soconusco, quien estimó que entre tres mil y cinco
mil jóvenes han migrado ante la falta de opciones para permanecer en sus comunidades.
El campo sigue siendo una fuente importante de ingresos para la comarca, puesto que durante
2024 se sembraron un millón 336 mil hectáreas y la actividad agrícola generó un valor de 23 mil
207 millones de pesos, según datos del Comité Estatal de Información Estadística y Geográfica,
aunque esos recursos no se traducen en ingresos suficientes para las familias de las comunidades
indígenas.
Entre los cultivos que podrían sostener una mayor actividad económica en las comunidades Mam
están el café, el maíz y el cacao, productos que tienen un peso importante en la agricultura estatal,
dado que el maíz representó 31.01 por ciento del valor de la producción agrícola de la entidad en
2024, mientras el estado ocupó el primer lugar nacional por el valor de su producción de café y el
segundo en cacao.
Los apoyos al campo consideraron a cientos de miles de productores, pero su alcance no eliminó
las dificultades para producir y vender las cosechas, puesto que en 2025 el programa Fertilizantes
para el Bienestar contempló a 344 mil 700 productoras y productores de la demarcación, entre
ellos 135 mil 200 mujeres, con más de 103 mil toneladas de fertilizantes destinados a cultivos
como maíz, café y cacao.
Para las comunidades Mam, el problema radica en que cuando la actividad agrícola deja de
generar ingresos suficientes las familias enfrentan dificultades para mantener a sus hijos en la
escuela y los jóvenes buscan otras opciones de trabajo, por lo que el Consejo Mam planteó
recuperar apoyos para semillas, asistencia técnica, seguros y comercialización, además de
impulsar empleos locales y una radio comunitaria en lengua Mam que permita informar a la
población sobre oportunidades y riesgos.






































