Quienes avanzan hacia Arriaga deben recurrir a iglesias, organizaciones y ayudas temporales para conseguir comida y descanso
CARLOS RUIZ/PORTAVOZ
FOTO: ALEJANDRO LÓPEZ
La ruta migratoria de la Costa de Chiapas tiene una carencia para quienes la recorren, de los 10 municipios que forman parte de este trayecto, Tapachula es el único que mantiene albergues para recibir a personas migrantes, por lo que después de salir de la ciudad fronteriza las opciones para dormir, comer, recibir atención médica u obtener orientación se reducen.
Tapachula concentró buena parte de la atención porque tiene una parte importante de la población que busca protección en México, puesto que durante 2025 se registraron 70 mil 509 solicitudes de asilo en el país y 47 por ciento fueron presentadas en esta ciudad, de acuerdo con el Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Refugiados (ACNUR) y la Comisión Mexicana de Ayuda a Refugiados (COMAR).
El problema aparece cuando las personas dejan Tapachula y comienzan el recorrido por Huixtla, Mapastepec, Pijijiapan, Tonalá y los demás municipios de la Costa, donde ya no encuentran una red de alojamiento, en algunos puntos han existido apoyos de iglesias, organizaciones o grupos comunitarios, pero estos no sustituyen un albergue que pueda ofrecer de manera continua un lugar para pasar la noche y servicios básicos, mientras el directorio de ACNUR mantiene identificados más de 24 mil accesos a albergues en México durante 2025, sin que esa atención esté distribuida de manera uniforme por las rutas de tránsito.
La diferencia también se observa en los propios espacios que todavía funcionan en Tapachula, el Albergue Belén reportó que atiende entre 90 y 100 personas, muy por debajo de las 350 a 500 que recibía antes de enero de 2025, mientras Jesús el Buen Pastor atiende entre 35 y 50 personas y en otros momentos llegó a recibir hasta mil 500 al mismo tiempo.
Aunque el flujo migratorio cambió de manera importante, la necesidad de contar con lugares de apoyo no desapareció, dado que la ACNUR reportó una reducción de 87.5 por ciento en las entradas irregulares a México durante 2025 respecto de 2024, pero las solicitudes de asilo se mantuvieron por encima de 70 mil, de modo que para quienes avanzan por la Costa la falta de albergues entre Tapachula y Arriaga significa depender de apoyos ocasionales para resolver necesidades como descansar, conseguir agua, recibir atención médica o proteger sus documentos durante el trayecto.






































