El sencillo se ha viralizado en plataformas como TikTok e Instagram. Su propuesta mezcla romance y autenticidad
CARLOS RUIZ/PORTAVOZ
“Bad Boy” no es solo un corrido tumbado, es el reflejo de una emoción que se escapa de los clichés del género. En él, Gordillo transforma la historia de un amor clandestino en una melodía envolvente, donde cada verso transmite esa adrenalina que solo existe cuando lo prohibido se mezcla con el deseo. Su voz, sincera y sin artificios, da vida a un relato íntimo que se siente tan cercano como un suspiro entre dos personas que saben que no deben, pero aun así no pueden detenerse.
Desde que irrumpió con “Déjate Querer”, el cantante chiapaneco ha logrado un equilibrio poco común entre el sentimiento y la autenticidad. Lo suyo no busca escandalizar, sino conectar. Con “Bad Boy”, demostró que el corrido puede también ser un espacio de ternura y pasión, sin perder la fuerza que caracteriza al regional mexicano contemporáneo.
La canción, autoproducida por el propio Gordillo, nace de su necesidad de hablar desde la honestidad, de contar lo que muchos viven en silencio. En cada compás se percibe su compromiso por ofrecer algo distinto: música que emociona sin recurrir a los excesos, letras que fluyen desde la experiencia y una estética que refleja la madurez de un artista que entiende lo que quiere transmitir.
Su presencia en plataformas digitales confirma que la conexión con el público va más allá de las tendencias. Con millones de reproducciones en redes y más de 100 mil oyentes mensuales en Spotify, Gordillo no solo suma números, sino seguidores que encuentran en sus canciones una historia propia. “Bad Boy” es la prueba de que su propuesta ha logrado tocar fibras donde pocos se atreven a mirar.
Entre la serenidad de su voz y la potencia emocional de su mensaje, Gordillo se consolida como una de las figuras más genuinas del nuevo regional. Mientras prepara nueva música y se alista para recorrer el país, su intención sigue siendo la misma: hacer canciones que hablen de sentimientos reales, que acompañen a quien ama en silencio, y que le recuerden al público que en la vulnerabilidad también hay fuerza.
¿Cómo te sientes después de estrenar tu último sencillo que es “Bad Boy”? “La verdad que he sacado música y cuando empiezas te dicen que es complicado y que hay que darle. Al final es como todo, constancia, seguir sacando música, saber empujar bien, hacer movimientos estratégicos para que algo jale.
Ahorita este tema tuvo algo distinto a los demás, porque en esta ocasión sí hubo un audio que empezó a generar cientos y cientos de videos y la canción no tiene mucho tiempo de haber salido y lleva como unos ocho mil o nueve mil clips hechos por personas, entonces ya se habla de algo importante.
En tres días tuve a 117 mil personas escuchando la canción y eso ya es un número significativo para mí como artista independiente. Así que ahora con todo el ruido que causó la última canción, los medios han empezado a abrirnos sus puertas. Hace justo una hora, me acaba de salir una colaboración con una cantante muy talentosa. Eso quiere decir, que empiezan a llegar cosas mucho más grandes, a llamar la atención de las personas y es fundamental aprovechar este momento porque o explotas o te quedas en el camino.
Si algo he entendido, es que, si uno se quiere dedicar de manera real a esto, se tiene que trabajar en otro nivel. En un principio solo era yo, hoy mismo somos entre 20 o 30 personas que nos encontramos involucradas en el proyecto musical. Ahí empezamos a magnificar el crecimiento de la propuesta, ves a los tik tokers más grandes de México usar tu canción y es un sentimiento bonito. Todos los espacios donde me permiten compartir mi talento y llegar a más personas son bien recibidos y me encuentro muy agradecido con cada una de esas oportunidades”, contestó.
Tengo entendido que también eres empresario. ¿En qué momento comenzó este gusto por la música? “No vengo de una familia con dinero y siempre había tenido las ganas de hacer música toda la vida, pero no se podía; solo una producción musical en Ciudad de México, te cuesta ocho mil o 10 mil pesos por canción. Hoy en día llevo alrededor de 50 canciones producidas y es algo que me ha costado muy caro.
Antes me era muy complicado poder financiar todo esto y no digo que ahorita tenga todos los recursos para hacerlo, pero con mucho esfuerzo he ido invirtiendo en mi carrera y me he dedicado a trabajar toda la vida. Sin embargo, muchos piensan que hacer música es fácil; una vez que tienes tu rola, debes preguntarte qué hacer, porque lograr que alguien escuche tus canciones es difícil, no es solo subirlas a las plataformas y ya vas a tener millones de reproducciones.
El gusto por la música viene desde siempre y me gustaba ir a la Plaza del Mariachi por toda esta onda cultural de Vicente Fernández, Alejandro Fernández, entre otros artistas, que no me dejarás mentir que en nuestro Chiapas son muy pocos los que escuchan Taylor Swift. La verdad es que el género que predomina es el regional y todo eso se debe a que estamos muy casados con el tema del rancho y yo trato de ofrecer una nueva propuesta. Siento que la balada romántica viene de regreso ahora en forma de corrido, por eso, yo agarré y puse lo de corridos enamorados.
Yo quiero que las canciones que interpreto las pueda cantar a cualquier persona y mi música habla de tristeza, de amor o de la parranda, pero todo muy tranquilo. Esa es la idea, por ejemplo, a mí me gusta que cuando le canto una rola a una niña la haga llorar, porque ahí entiendo que conté una historia verdadera y que conectó de manera genuina”, mencionó.
La cultura de los corridos en México tiene u contexto bastante fuerte, ¿de qué forma lo has enfrentado?“Tenemos que entender que hace dos meses estuvimos a punto de que prohibieran de manera definitiva los corridos. Si te das cuenta en los palenques ya no se escucha mucho eso, pero como sociedad tenemos que adaptarnos y entender que cuando ves un video con un menor de 12 o 13 años con armas en mano, es ahí donde captas que este sector poblacional es vulnerable y que todo lo que observan lo imitan. Ellos al ser niños, no distinguen cuando algo es verdad o mentira y no se dan cuenta que solo es música. Por eso, es fundamental ser conscientes del papel que uno juega como artista, dado que, ellos siempre suelen idealizar a sus estrellas tanto en los buenos como en los malos discursos, por eso, hay que tener mucho cuidado con eso, pues el país atraviesa un momento muy difícil en situación de seguridad”, respondió.
¿De qué habla tu canción “Bad Boy”? “Esa canción tiene algo medio raro y en su traducción al español significa chico malo y a mí esta canción cuando yo la escuché terminada, me llamó la atención que empezó con un ritmo y después se frena para decir ‘mi amor, nadie te da lo que yo a ti te doy”, entonces como que tiene esos juegos de ritmo que lo hacen una propuesta bastante llamativa de manera musical.
El Bad Boy original para mí es el que es muy valiente, de hecho, hay una película de Will Smith, donde se personifica a ese personaje como un individuo que trabaja en una agencia de seguridad, le entra a los balazos y siempre atrapa a criminales, entre otras cuestiones. Así que, ese es para mí el concepto general de un ‘Bad Boy’ y no aquel que solo es mujeriego.
Asimismo, habla de un tipo que es atrabancado, que se acerca a las chicas y les habla con respeto, por eso hay partes donde freno el ritmo y le pongo un poco de romanticismo a toda la canción y la verdad que este sencillo ha tenido un muy buen impacto”, aseveró.
¿Cómo fue para ti esa transición de pasar de ser empresario a músico? “Antes de empezar a sacar una canción aprendí sobre el negocio, tuve la gracia de conocer a tu top 10 de Spotify. Te puedo decir que he salido, he convivido con ídolos musicales, conozco a algunos y he aprendido de sus letras. Aquí en Ciudad de México, tú sabes que se mueve toda la industria musical.
Por consiguiente he adoptado sus mejores prácticas en el estudio, en sus composiciones, en su forma de ver el negocio, en implementar estrategias de posicionamiento, abrí mi Tik Tok para impulsar mi primera canción y mi primer post fue colaboración con un artista de tres millones de seguidores y yo con cero. Entonces, fue algo muy raro, porque como bien te he dicho yo siempre me he dedicado a una empresa y creo que solo con el día a día aprendí lo suficiente como para emprender mi propio camino.
Después el verdadero reto fue enfrentarse a un micrófono en estudio que detecta hasta la menor desafinación que exista, por lo tanto, tienes que prepararte muy bien, aprender a cantar, practicar dos o tres horas diarias durante meses, tal como fue mi caso”, explicó.
¿Cómo has visto el crecimiento de tu proyecto musical en los últimos años, pues ahora tienes a mucha gente involucrada y supongo que palpar ese crecimiento en números es difícil de asimilar? “Creo que eso sucede por sí solo, créeme que de repente tú estás y alguien te escucha, le gusta tu estilo, confía en tu proyecto, se acercan compositores, músicos, productores y en el momento menos esperado ya te encuentras rodeado de muchas personas. Siento que son cosas que llegan por añadidura, todo eso parte del trabajo duro y la dedicación. Sin embargo, me encuentro muy contento de que cada vez hay nombres más grandes que yo veía en redes y ahora tengo la oportunidad de platicar con ellos en estudio. Creo que ha sido un camino increíble donde ha aprendido de todas las personas y de todas las situaciones”, detalló.
¿Qué tanto ha mejorado desde tu primer sencillo hasta este último tu forma de contar historias? “Creo que siempre mejorar y te adaptas a tu público, porque yo voy entendiendo qué es lo que más les gusta, por ejemplo, a veces hay gente que le agrada un coro tranquilo y que luego se prenda la canción. En mi caso, les gusta que la rola comience los primeros 10 segundos sea lento, que aumente el ritmo, que le diga cosas bonitas a las niñas y en resumen vas aprendiendo lo que a tu público le atrae, por lo cual tu forma de abordar historias mejora”, puntualizó.
¿Qué parte de Gordillo quedó atrás una vez que empezó su carrera musical hasta el día de hoy que estrenó ‘Bad Boy’? “Yo creo que el Gordillo que yo he dejado atrás es aquella persona que guardaba todos los sentimientos y le abrí las puertas al Gordillo que se da paso a sentir, que tiene forma de expresar eso que siente y que ahora lo expresa en forma de canciones. He logrado sanar muchas cosas a través de la música y para mí es una bendición poder contar mis anécdotas y las de otras personas en forma de arte”, finalizó.












































