El dúo convirtió su formación internacional y su origen colectivo en una identidad que abraza composición, producción y narrativa visual
CARLOS RUIZ/PORTAVOZ
Hay proyectos que se sienten diseñados para expandir los límites de lo posible, y “Sheisa” es uno de ellos. Faride y Gaby mantienen una energía creativa que no solo se escucha: se percibe, se contagia y moldea la forma en que entendemos la música latina desde la independencia absoluta. Su alianza nació de la intuición, y hoy es una declaración artística que no acepta moldes ajenos.
Con una formación marcada por su paso por Berklee y una historia que comenzó lejos de casa, en Valencia, el dúo transformó coincidencias en una propuesta sólida y versátil. Lo que alguna vez fue un colectivo de compositoras evolucionó hasta convertirse en una identidad expansiva, capaz de moverse con naturalidad entre composición, producción y una narrativa visual que acompaña cada lanzamiento.
El nombre “Sheisa” encapsula ese impulso: una afirmación de posibilidad infinita. Esa idea no solo estructura su mensaje; define su método de trabajo. Todo en su universo está hecho por ellas: desde las letras hasta las capas vocales que se han convertido en su sello.
Esa capacidad de reinvención vuelve a brillar con “Me Da Love”, un sencillo que explora un merenguetón con sensibilidad pop y una producción que mezcla frescura, ritmo y un calor tropical difícil de resistir. Las guitarras con acentos caribeños y las voces en forma de mantra crean un ambiente que podría encender una fiesta o acompañar un momento personal de gratitud.
“Me Da Love” es también un recordatorio del poder emocional detrás de su música. Si algo distingue al dúo es la conexión honesta que construyen con quienes las escuchan, ofreciendo canciones que celebran la vulnerabilidad como fuerza y la alegría como un acto consciente. Con este lanzamiento, “Sheisa” confirmó que su creatividad no tiene fronteras y que su vínculo con el público solo seguirá creciendo.
¿Cómo se sienten con el estreno de “Me Da Love”? “Muy contentas la verdad. Es una canción que escribimos cuando nosotras mismas necesitábamos ese mensaje de confiar, fluir y dejar que el universo acomode las cosas. Entonces es muy cool ver cómo la gente se identifica con la canción es algo que nos emociona muchísimo. Además, es la primera vez que hacemos una fusión de merengue pop, por lo tanto, fue muy divertido el experimentar y salirnos un poco de nuestra zona de confort”, explicaron.
Además, exploran un sonido nuevo para ustedes. ¿Cómo fue entrarle a esta mezcla de merengue pop? “Fue superdivertido. Aunque nuestro sonido natural es más dream pop, con muchas voces y una vibra cinematográfica, nos encanta experimentar. También adoptamos esa influencia de la música de República Dominicana, decidimos darle un toque tropical; buscamos influencia en otros artistas y género para darle un plus a nuestra propuesta musical y eso terminó por darle un toque más tropical a la canción, la verdad es nos atrevimos a realizar algo nuevo”, detallaron.
Su química como dúo es notoria. ¿Cómo se construyó esa dinámica entre ustedes? “Nos conocimos en la universidad, en Berklee College of Music, cuando estudiábamos en España en 2018. Primero fuimos amigas, luego muy amigas, y después empezamos a escribir canciones juntas para otros artistas en un colectivo de composición y esa química que tuvimos desde que nos conocimos no se ha perdido, al contrario, se ha fortalecido al punto de que ambas fluimos muy bien de manera creativa”, afirmaron.
¿Entonces el proyecto nació de manera orgánica? “Sí. En 2021 nos dimos cuenta de que teníamos demasiadas canciones, una dinámica sólida y un concepto claro. Así nació Sheisa, inspirado en “she is a”, como una manera de empoderar a las mujeres para ser lo que quieran ser, de que son capaces de lograr y alcanzar todos sus sueños, siempre y cuando tengan la determinación de luchar por aquello que las apasiona”, confirmaron.
Hablas de componer, producir y sacar música. ¿Cómo fue aprender a hacer todo esto a la vez? “Muy divertido, pero también retador. Aunque teníamos formación musical, nadie te enseña cómo lanzar una canción, cómo distribuirla, ni cómo moverte como artista independiente. Aprendimos haciéndolo sobre la marcha, todo fue a prueba y error y de esa forma fuimos puliendo nuevas habilidades que no teníamos, pero que eran necesarias para encaminar nuestro proyecto musical hasta al punto donde nos encontramos el día de hoy”, recordaron.
Ser artista independiente está muy romantizado. ¿Qué obstáculos han enfrentado en estos cuatro años? “El principal fue no saber por dónde empezar. Investigar, probar, equivocarnos. Ahora el reto es el tiempo y el contenido: hay que estar siempre presentes, siempre creando para estar presentes en el gusto del público y de las plataformas digitales. Y eso se complica cuando tienes otros trabajos además del proyecto musical que ahora tratamos de hacer crecer”, aseguraron
¿En qué momento se dieron cuenta de que necesitaban expresarse desde su propia música? “Cuando escribíamos para otros artistas sentíamos que había demasiado dentro de nosotras que queríamos decir. Después de unas sesiones en Miami donde escribíamos dos canciones al día, nos dimos cuenta de que esto era lo que verdaderamente nos llenaba, esto resonaba con momentos específicos de nuestras vidas y en ocasiones, algunas personas se sentían identificadas con ciertas etapas de nuestra vida, por lo tanto, esta necesidad de expresarnos y contar historias se hizo fundamental para ambas”, aceptaron.
Desde entonces, ¿cómo ha cambiado su relación con la música como forma de desahogo? “Muchísimo. En 2021 vivíamos otras etapas. Ahora hemos tenido más experiencias, más altas y bajas. La música se volvió un espacio para canalizar lo que sentimos y también para acompañarnos a nosotras mismas, se hizo un espacio seguro donde nosotras podemos ser como somos en la vida real y podemos expresar todos aquellos sentimientos que se encapsulan en nosotras y que no es complicado liberar”, declararon.
La canción tiene un mensaje claro de afirmación personal. ¿De qué habla “Me Da Love”? “Habla de confiar. El coro dice: ‘El universo me da love’. Es una afirmación de que no estás sola, que estás en el camino correcto, y que mereces lo que estás recibiendo. Es un mantra de amor propio y de no dejar que un mal día defina cómo te ves, de que la situación por más complicada que parezca, siempre podrás superarla mientras tengas amor y fe en ti misma”, mencionaron.
¿Cómo ejercitan ese músculo de convertir emociones en canciones? “La práctica. Hace cinco años escribíamos mucho más lento. Hoy encontramos el camino más rápido para llegar a lo que queremos decir. Aun así, nos gusta cambiar de ambientes, colaborar y refrescar la perspectiva para no repetirnos”, insistieron.
¿Qué les aporta el hecho de colaborar con otros artistas? “Muchísimo. Cada persona trae un mundo distinto. Además de aprender, se generan amistades, porque escribir una canción es compartir cosas muy personales. De hecho, antes de que termine el año sacaremos una colaboración que nos emociona un montón, pero, en resumen, es aprender de otras personas, descubrir nuevas perspectivas de la vida, flujos de trabajo y talento”, precisaron.
¿Les cuesta exponer algo tan íntimo en una canción? “Nos cuesta menos que antes. Al principio sí daba nervios pensar: ‘¿Y si esta persona se reconoce en la letra?’. Pero con el tiempo confiamos más en lo que hacemos. Decimos lo que sentimos de la manera más honesta posible, tampoco somos tan obvias y usamos metáforas para darle mayor profundidad a las letras. No obstante, el sentirse vulnerables es un sentimiento que siempre va a prevalecer”, puntualizaron.
Hay una línea fuerte en la canción: “Me miro al espejo y a veces no me gusta lo que veo”. ¿Cómo se ven ahora como dúo? “Nos vemos con cariño. Nos gusta que nuestra relación se formó desde la amistad y que cada una aporta algo distinto. Faride es muy fuerte con letras, yo con producción, y juntas construimos un concepto que empodera”, recalcaron.
La perfección es un tema difícil en la música. ¿Cómo lo manejan? “Somos extremadamente perfeccionistas. Al principio nos detenía muchísimo. Con el tiempo aprendimos que nada será perfecto y que la imperfección también tiene belleza. Es lo que humaniza la música y lo que hace que sea hermosa para nosotras y para el público en general”, sostuvieron.
Crear un universo musical propio es un viaje enorme. ¿Cómo lo viven? “Aprendiendo todo el tiempo. Desde branding hasta administración. La gente piensa que es solo cantar, pero hay un mundo detrás. Hemos crecido como artistas y como mujeres gracias al proyecto, hemos aprendido muchísimo, hemos conocido gente maravillosa, hemos aprendido de los mejores y hemos tenido la humildad para tomar todos los consejos. Además, construir todo nuestro universo musical es una aventura grandiosa, lo cual nos permite compartir toda nuestra visión de la vida a través de este arte”, subrayaron.
Para cerrar: después de liberar este sencillo, ¿qué parte de Sheisa murió y cuál renació? “Creo que se murió el miedo a ser vulnerables. ‘Me Da Love’ es quizá la primera vez que decimos algo tan real y tan directo. Y renació una versión de nosotras más sincera, más valiente y más conectada con lo que sentimos”, finalizaron.












































