El cantautor capitalino apuesta por la calma, introspección y el pop melancólico que dialoga con la memoria y el silencio
CARLOS RUIZ/PORTAVOZ
Hay canciones que no necesitan levantar la voz para hacerse notar; basta con que lleguen en el momento exacto. Época de frío es discreta, contenida y profundamente emocional. Desde su lanzamiento el pasado 27 de noviembre, el nuevo sencillo de Santi Casas se siente como una pausa consciente, una invitación a bajar el ritmo y escuchar lo que queda cuando el ruido se apaga.
La canción se mueve en un terreno melancólico, pero nunca pesado. Hay guitarras que avanzan con calma, arreglos que dejan espacio al aire y una interpretación vocal que busca la cercanía. Época de frío habla de despedidas que no terminan de irse, de personas que regresan en forma de recuerdo cuando el clima cambia y el cuerpo vuelve a sentir antes que la memoria.
En este sencillo, Santi Casas afinó su llamado “regional alternachido” y lo llevó a un lugar más introspectivo. El cruce entre lo regional y el pop aparece depurado, sin adornos innecesarios, que apuestan por la emoción directa. Es una canción que no pretende explicar el dolor, sino acompañarlo, como una conversación que ocurre en voz baja.
Desde su debut con Mar de Piedra en 2019, el cantautor originario de la Ciudad de México ha demostrado una inquietud constante por explorar sonidos y narrativas propias. A lo largo de su trayectoria, ha sabido tomar elementos del regional mexicano y reconfigurarlos desde una sensibilidad contemporánea, construyendo un estilo reconocible que evita la repetición y da paso a la evolución.
Época de frío no solo se suma a su repertorio, también funciona como una declaración de madurez artística. El sencillo adelanta el tono emocional de 4×4, el álbum que Santi Casas lanzará en febrero de 2026, y confirma que su música apuesta por lo esencial, que son canciones que no buscan imponerse, sino quedarse, como esos recuerdos que solo regresan cuando el frío vuelve.
Santi, te encuentras en promoción de “Época de Frío”, un sencillo que ya está disponible en plataformas. ¿Cómo te sientes ahora que la canción por fin se encuentra en todas las plataformas digitales? “Me siento muy bien, muy tranquilo y muy emocionado. Lo más curioso es que ‘Época de Frío’ no estaba planeada para el álbum porque, literalmente, no existía. Un día estaba en mi casa, acostado en la cama, viendo al techo, y pensé, ‘voy a hacer una canción ahorita, en este momento’. Me senté a escribirla y cuando la escuché completa dije ‘wow, esta canción me encanta’. Sentí que tenía algo especial y que no podía quedarse guardada, así que, la añadimos al álbum”, explicó.
¿Entonces fue una canción que apareció de forma completamente espontánea, sin estar contemplada dentro de tu plan inicial? “Totalmente. Yo ya tenía estructurado el álbum, tenía cierto número de canciones pensadas y, de pronto, apareció esta. Me gustó tanto que fui directo con mi productor y le dije que la íbamos a grabar y que la meteríamos al álbum. No conforme solo con eso, también quise hacer su lanzamiento como sencillo, que saliera ya, en este momento. Sentí que era el timing correcto. Además, es un estilo distinto a lo que suelo hacer; yo vengo más del regional fusión y esta canción tiene un aire más pop indie, pero justo eso me dio mucha libertad creativa y musical, fue un reto muy bonito”, detalló.
¿Cómo ha sido la reacción del público frente a este cambio de sonido? “Muy bonita, la verdad. He visto a mucha gente cantándola, disfrutándola, conectando con ella, y eso me pone muy feliz. Me gusta sentir que tengo esa libertad de moverme entre géneros y sonidos sin traicionarme. Al final sigo siendo yo, solo explorando otras formas de decir las cosas. Creo que eso también es parte del crecimiento artístico”, respondió.
Dicen que las grandes ideas no llegan, sino interrumpen y creo que este fenómeno te ocurrió con “Época de Frío”.“Claro, es un sencillo que me gusta mucho como ya te podrás dar cuenta, todo eso se debe a que nació de forma natural, nació en el momento justo. De manera usual me siento y escribo, este es un ejercicio que me ha llevado a crear canciones de transición, canciones que nadie más va a escuchar y solo surgieron porque yo tenía necesidad de expresar algo. O sea, yo soy compositor, mi mecanismo de vida es componer y escribir sobre cualquier cosa”, afirmó.
Hablando de tu proceso creativo, ¿cómo describirías ese momento en el que conectas con tus emociones y las conviertes en canciones? “Para mí es algo casi alquímico, muy mágico. Me parece increíble cómo las palabras pueden llevarte a un lugar, hacerte sentir cosas tan profundas. A veces estoy solo en mi cuarto escribiendo una canción y después escucho a cientos o miles de personas cantándola. Eso significa que las palabras resonaron, que no eran solo mías. Ese proceso es muy poderoso y también implica una responsabilidad, la cual es cuidar lo que dices, lo que transmites, porque nunca sabes quién está del otro lado escuchando”, puntualizó.
En ese sentido, ¿qué representa para ti ser compositor en un mundo donde no todos han tenido históricamente acceso a la palabra escrita? “Lo valoro muchísimo. Somos muy pocos, si lo ves en perspectiva histórica, los que tenemos el privilegio de escribir. Mi trabajo es escribir canciones, y eso es algo muy poderoso. Me siento muy afortunado. Saber que puedo darle voz a emociones que otras personas sienten, incluso sin poder nombrarlas, es algo que nunca doy por sentado”, mencionó.
Entrando de lleno en “Época de Frío”, ¿de qué habla realmente esta canción? “Habla de esos momentos en los que el clima se vuelve gris, hace frío y empiezas a pensar cosas que no deberías. El invierno puede ser muy depresivo si no estás bien acompañado. Es cuando piensas en tu ex, en lo que ya no fue. La canción dice, ‘no, ya no te necesito en esta época de frío’. Habla de dejar hábitos, como el dejar de fumar, de soltar pensamientos negativos y elegir la calma, el crecimiento y la familia”, describió.
Es una canción con una letra muy específica y muy potente. ¿Cómo trabajaste eso? “Es mi parte favorita. Uso mucho las metáforas cuando digo ‘las letras grises, las sobras de un amor en el refrigerador, el pasado podrido’. Habla de seguir teniendo contacto con alguien que ya está en otra relación, de algo que se vuelve tóxico. Lo quise decir de forma sutil, elegante, sin señalar a nadie. No es una canción de reclamo, es una canción de cierre, de dignidad emocional”, aseguró.
A lo largo de tu carrera has hablado mucho del tiempo. ¿Qué has aprendido sobre aprovecharlo? “Que el tiempo, si no se aprovecha, se va. Yo no tengo un plan B. Nací haciendo música y me voy a morir haciendo música. Todoen esta carrera suma, una entrevista, una foto, un video, un show. Nada es aislado. Es como construir una pastelería pastel por pastel. La constancia es lo que hace que algo crezca de verdad”, comentó.
Ese movimiento constante también implica exponerte socialmente. ¿Cómo ha sido ese proceso para ti? “Yo soy introvertido con habilidades sociales. Lo he trabajado mucho. Antes no me acercaba a nadie. Hoy me obligo a estar en situaciones incómodas porque sé que ahí está el crecimiento. Ser auténtico, buena onda, sin ego, es clave. El ego suele ser una armadura para la inseguridad, y yo prefiero ser real”, recalcó.
¿Cómo lidias con la incomodidad dentro de la industria y en tu vida en general? “Marcando límites con respeto. Esta carrera es de resistencia. Te toca convivir con situaciones raras, gente complicada, momentos incómodos. Pero hay formas de manejarlo sin perder tu energía. Estar preparado, ensayar, trabajar, te da seguridad. Hoy ya no me incomodo tanto porque confío más en mí”, reiteró.
En la canción dices: “Tiré nuestro pasado porque está podrido”. ¿Qué has aprendido sobre soltar? “Que duele, pero sana. Hay que enfrentar los sentimientos, analizarlos, no esconderlos. No se trata de culparse, sino de entender. Cuando haces eso, creces. Yo me refugio mucho en la música; la música me cuida. Soltar el pasado es dejar de comerte las sobras de algo que ya no te nutre”, sostuvo.
Este proyecto forma parte de una trilogía. ¿Qué representa este momento en tu vida? “Representa crecimiento. El primer álbum fue el duelo, el dolor más fuerte. Hoy soy otra persona. Soy más maduro, cuido más mi corazón, soy más responsable emocionalmente. Mi música crece conmigo, en tiempo real, y eso es muy poderoso”, precisó.
Para cerrar, después de “Época de Frío”, ¿qué versión de Santi Casas quedó atrás y cuál renació? “Renació alguien más consciente, más seguro de su valor y de su música. Aprendí que mi música es un superpoder, que escribir es magia y que el movimiento es vida. Lo que quedó atrás fue el miedo; lo que sigue es seguir avanzando, canción por canción”, concluyó.












































