La omisión presupuestal dejaría un costo ecológico que pagarán futuras generaciones de chiapanecos
CARLOS RUIZ/PORTAVOZ
FOTO: ALEJANDRO LÓPEZ
Chiapas es uno de los estados más diversos en cuanto a flora y fauna de todo el país, en dicho territorio, se albergan miles de especies que son esenciales y únicas para el funcionamiento de los ecosistemas de la región, sin embargo, preservar estos espacios se volverá una tarea compleja debido al recorte del cuatro por ciento para las Áreas Naturales Protegidas (ANP) en el Proyecto de Presupuesto de Egresos de la Federación.
El ajuste significa que cada hectárea protegida contará con apenas 10.22 pesos, para un total de 98 millones de hectáreas distribuidas en 232 ANP. En términos financieros, los mil dos millones de pesos asignados a la Comisión Nacional de Áreas Naturales Protegidas, representan el presupuesto más bajo de los últimos 22 años, lo que colocó a las áreas protegidas en una situación de extrema vulnerabilidad.
Las amenazas sobre el terreno no disminuyen, puesto que los incendios forestales se encuentran a la orden día, dado que, afectan tres de cada 10 reservas en temporada de estiaje, mientras que la caza ilegal y el saqueo de fauna y flora continúan en aumento, además, se calculó que la contaminación y el abandono de residuos impactan al menos al 35 por ciento de las ANP, esto terminó por evidenciar la desproporción entre recursos y necesidades de protección.
Algunos perímetros que abarcan alrededor de 165 mil hectáreas como lo es la Reserva de la Biosfera La Encrucijada, han sufrido daños irreversibles en sus suelos y en el saqueo de especies para tráfico ilegal. Durante el año pasado, se identificó 27 casos de caza furtiva y 15 incendios forestales que terminaron por arrasar con especies vegetales de alto impacto, no obstante, se proyecta que los siniestros, el cambio de uso de suelo y la sustracción de fauna, aumente debido a la falta de recursos que permitan una correcta ejecución de los planes de conservación ambiental.
El recorte no solo limitó la operación diaria, sino que compromete funciones como la regulación climática, captura de carbono y conservación de especies en riesgo, en la actualidad, 47 especies en México dependen de recursos federales para su preservación en ANP, mientras que 78 cuencas hídricas clave están bajo supervisión parcial por falta de fondos. Sin inversión real, estas áreas podrían existir solo en el papel, lo que dejaría a futuras generaciones la factura de una omisión que hoy es prevenible.












































