La afiliación femenina al IMSS creció 3.4 por ciento anual
IVÁN LÓPEZ/PORTAVOZ
Socoltenango se convirtió en un referente de formalización laboral en Chiapas al registrar mil 063 nuevos trabajadores afiliados al Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS) en el último año, el mayor aumento entre los municipios del estado. Este fenómeno resaltó la importancia del empleo formal en áreas rurales, donde la seguridad social ha sido limitada.
A nivel estatal, la comarca cuenta con 258 mil 256 asegurados al IMSS, de los cuales 228 mil 291 son permanentes, tanto urbanos como rurales. De acuerdo con la Secretaría de Finanzas del Estado, esto representó que 88.4 por ciento de los trabajadores tienen estabilidad laboral, cifra superior al promedio de 80 por ciento reportado en la región sur-sureste por el Instituto Nacional de Estadística y Geografía (Inegi).
El crecimiento en Socoltenango y otros municipios rurales contrasta con caídas en otras zonas: Reforma perdió mil 84 trabajadores, Palenque mil 36 y Tuxtla Gutiérrez 617. Según la Organización Internacional del Trabajo (OIT), esta dinámica reflejó la vulnerabilidad del empleo urbano informal frente a cambios económicos y migratorios, mientras que ciertas localidades rurales lograron fortalecer la formalización gracias a programas de apoyo al campo.
Por sectores, el empleo en servicios concentró 72.91 por ciento de los asegurados, mientras el secundario y primario representan 20.37 por ciento y 6.72 por ciento, de manera respectiva. Cabe destacar que el Consejo Nacional de Evaluación de la Política de Desarrollo Social (Coneval) indicó que la formalización del empleo rural reduce en 15 por ciento la incidencia de pobreza extrema, un dato relevante en la entidad, donde 29 por ciento de la población aún vive en esta condición.
Asimismo, la afiliación por género mostró que son más hombres que mujeres lo que cuentan con seguridad social. Sin embargo, la Secretaría del Trabajo y Previsión Social reportó que la incorporación de mujeres rurales al IMSS ha crecido 3.4 por ciento anual, lo que destacó la necesidad de políticas de equidad laboral. Socoltenango ejemplifica cómo la formalización en el campo puede mejorar la seguridad social y fortalecer la economía local, mientras el estado enfrenta desafíos de desigualdad y concentración laboral en zonas urbanas.











































