El crecimiento del consumo de energía eléctrica, impulsado por el calor y urbanización, expuso una estructura que no logra responder con la misma velocidad
CARLOS RUIZ/PORTAVOZ
FOTO: ALEJANDRO LÓPEZ
Aunque Chiapas figura como generador de energía, el suministro cotidiano depende de una red que no logra traducir esa capacidad en cobertura local suficiente, por lo que la Comisión Federal de Electricidad (CFE) opera bajo una presión constante. La mitad de los hogares recibe electricidad generada fuera del estado y, pese a la infraestructura hidroeléctrica instalada, la distribución sigue siendo el punto crítico. A esta condición se suma que cerca del 48 por ciento de la energía consumida proviene de centrales externas, lo que limita la autonomía energética.
A medida que el calor intensifica el uso de equipos de enfriamiento, el consumo doméstico ha crecido alrededor de 18 por ciento en la última década, lo que eleva el riesgo de saturación en la red. En ciudades como Tuxtla Gutiérrez, el gasto eléctrico mensual puede incrementarse hasta 25 por ciento durante los meses más cálidos, lo que acerca a más usuarios al rango de alto consumo.
Mientras la generación local cayó de forma significativa en 10 años, la infraestructura de distribución apenas ha crecido nueve por ciento, lo que explica fallas y variaciones en el servicio. La operación centralizada de la CFE fuera de Chiapas añadió retrasos en la atención, esto limitó la capacidad de respuesta ante picos de demanda.
En paralelo, el sector empresarial ha comenzado a ajustar su estrategia energética ante la incertidumbre, con un aumento del 35 por ciento en la instalación de paneles solares en los últimos años. Al menos seis de cada 10 industrias ha invertido en infraestructura propia para garantizar continuidad operativa, lo que marcó una transición hacia esquemas de autoabastecimiento.
Bajo este contexto, el consumo eléctrico en la entidad mantiene un crecimiento anual estimado de 3.2 por ciento, el cual supera la capacidad de adaptación de la red. Aunque esquemas como la Tarifa de Verano buscan contener el impacto económico, no modifican la estructura de fondo que mantiene al estado dependiente del sistema nacional.











































