Demuestran su evolución artística y química de banda, ofreciendo un tema que acompaña la vida diaria con intensidad y claridad
CARLOS RUIZ/PORTAVOZ
Hay canciones que no buscan explicar el tiempo que vivimos, sino acompañarlo. Con “Luz de Fondo”, Azier presenta un sencillo que parece escrito para esos momentos en que la vida avanza entre incertidumbres cotidianas, pero aún conserva pequeños destellos de claridad. La canción no dramatiza el caos, al contrario, lo atraviesa con una sensibilidad honesta.
Este nuevo lanzamiento abrió la puerta de “Peleas de Gallos”, el próximo álbum del proyecto encabezado por José de la Morena y Miguel Larios. Más que un simple adelanto, el tema funciona como una declaración de intenciones, una pieza que apuesta por la emoción directa, la narrativa cercana y una energía que se siente tan humana como inevitable.
La fortaleza de Azier no está solo en las canciones que escriben, sino en la química que sostienen como proyecto creativo. En “Luz de Fondo” esa complicidad se vuelve evidente, puesto que cada elemento parece colocado con la intención de acompañar una historia que habla de los pequeños rituales de la vida diaria y de la voluntad de avanzar.
El sencillo también dejó ver una evolución clara respecto a sus trabajos anteriores. Sin abandonar la sensibilidad que marcó discos como “Donde da la vuelta el viento” y “Verte Cantar”, Azier mostró un pulso más firme, una construcción sonora más amplia y una confianza que convirtió a la canción en una experiencia envolvente.
Con este nuevo capítulo, la banda madrileña no solo anticipó el espíritu de su próximo álbum, también abrió una conversación con el oyente. “Luz de Fondo” se presentó, así como una invitación a detenerse un momento, escuchar con calma y reconocer que, incluso en medio del ruido, siempre queda una pequeña luz acompañando el camino.
Miguel, José, vamos a hablar sobre su nuevo sencillo Luz de Fondo. ¿Cómo se sienten al verlo finalmente disponible en plataformas digitales? “Teníamos muchas ganas de que la canción saliera. Es una nueva etapa con un sonido distinto, pero manteniendo la línea de lo que hemos hecho antes. Estamos muy contentos, emocionados e ilusionados con todo lo que viene. Para nosotros, es un desahogo; llevábamos tiempo trabajando estas canciones, y comenzar a compartirlas nos da una especie de alivio. Finalmente, empieza a suceder algo con ellas, y eso nos llena de motivación”, explicaron.
Entiendo que a veces una canción puede frenar el inicio de nuevos proyectos. ¿Les ha pasado eso? “Sí, es algo muy común. Cuando trabajas en un proyecto nuevo, hay canciones que deben culminar antes de avanzar. Quieres comenzar algo nuevo, pero no puedes mientras no terminas lo anterior. Es un equilibrio entre la ansiedad de querer avanzar y la necesidad de respetar los tiempos de la industria musical, que no dependen totalmente de nosotros. Aun así, siempre estamos trabajando en nuevas ideas; no nos detenemos”, respondieron.
¿Eso genera ansiedad profesional? “Claro, a veces un tema puede reposar demasiado tiempo y ya no te sientes identificado con él. Cada etapa de la vida te influye, pues escribes diferente a los 20, 25 o 30 años. En este disco se reflejó mucho lo que hemos vivido, con momentos personales complicados que influyen en las letras y en la música”, detallaron.
Hablando de eso, ¿qué mensaje refleja Luz de Fondo dentro del disco? “Hay un poco de rabia, de fuerza para seguir adelante pese a lo que ocurre a nuestro alrededor. La canción transmite la idea de continuar, de mantener tu camino con tu propia luz de fondo, incluso en medio de caos o incertidumbre. Ese concepto atraviesa todo el disco y refleja nuestra etapa de vida actual”, contaron.
En cuanto al cambio de sonido respecto a su EP anterior, ¿cómo lo perciben ustedes? “Es un cambio significativo. Antes hacíamos algo más intimista, folk, minimalista, con guitarras suaves y arreglos más discretos. Ahora buscamos un sonido más contundente, con más pegada, guitarreo más directo y arreglos distintos, pero siempre fieles a nuestra esencia. Luz de Fondo muestra esa evolución natural”, afirmaron.
¿Cómo influyen sus experiencias personales en la composición? “Las letras nacen de nuestra cotidianidad. Es clave el momento en el que vivimos para escribir; nuestras experiencias personales moldean las canciones. Miguel y yo trabajamos en constante interacción, ya que, revisamos, corregimos, acordamos cómo encaja cada elemento. Hay una simbiosis natural que se comprueba en la música”, contestaron.
Esa química entre ustedes dos se nota mucho. ¿Cómo la describen? “Es completamente natural, nada forzada. Nos conocemos desde pequeños en la Alameda de Osuna, y nuestra amistad facilita el trabajo conjunto. Hablamos de todo, de música, fútbol y la vida cotidiana. Esa confianza permite que todo fluya y que la banda funcione de manera orgánica”, describieron.
¿Qué papel juega el barrio en esta conexión? “La Alameda de Osuna tiene una cultura musical muy rica. Crecer allí nos permitió aprender, tocar y compartir música desde jóvenes. Reencontrarnos fue casi inevitable, y eso nos permitió consolidar la banda en un momento personal complicado, convirtiéndonos en compañeros de vida y de creación”, aseguraron.
Volviendo a Luz de Fondo, ¿de qué trata la canción? “La letra habla sobre nuestra vida diaria, con momentos personales, inquietudes generales y también elementos políticos. No hay ficción; es lo que nos ocurre. Por ejemplo, algunas frases surgieron mientras estábamos en Las Vegas o en el tren, contándonos experiencias que luego se transforman en música. La canción aborda la persistencia, la rutina y la resiliencia ante lo que nos rodea”, narraron.
Me llamó la atención la frase “la manía de vivir y respirar”. ¿Qué significa para ustedes? “Habla del privilegio de lo básico que es vivir, respirar, seguir adelante. Muchas veces lo damos por hecho y se llama ‘privilegio’. Queremos recordarlo como algo que hay que valorar y fortalecer. Es un mensaje de resiliencia y humor frente a la adversidad, reflejando que, aunque las circunstancias sean difíciles, seguimos con nuestra vida y nuestra música”, añadieron.
¿Cómo conectan experiencias personales y música en esto? “La vida nos ha golpeado con dramas familiares y pérdidas importantes, y hemos aprendido a apoyarnos mutuamente. Nos contamos nuestras dificultades, nos escuchamos y nos reímos de nuestras desgracias. Esa actitud se traslada a la canción y por ello, seguimos adelante, aprendemos a levantarnos y pedimos ayuda cuando es necesario”, puntualizaron.
Ahora que culminaron el EP, ¿qué cambios notan en la banda? “No dejamos fuera a nadie, pero sí hemos cambiado la forma de tocar. Las teclas y guitarras ahora son distintas, la batería alterna más, y hay más sinte. Todos los cambios responden a la música y al momento del proyecto, no a problemas personales. Nos llevamos increíblemente bien y disfrutamos trabajando juntos”, agregaron.
¿Qué influencia tienen otros músicos en el disco? “Hemos contado con músicos de confianza y talento excepcional, como grandes trompetistas y tecladistas, varios de ellos provienen de la escena de Leiva. Esto nos permitió añadir matices que la canción necesitaba, sin perder la esencia de Azier”, aseveraron.
¿Qué criterios usaron para elegir las canciones del EP? “La autoexigencia fue alta. De 13 canciones, seleccionamos 10, dejando fuera cualquier tema que no cumpliera con nuestra coherencia musical o personal. Queríamos que todas fueran contundentes y que cada una aportara al concepto del EP, sin canciones de relleno”, comentaron.
¿Qué concepto guiaba la estructuración del disco? “Pensamos el EP como una especie de película, donde cada tema es una escena, cuidadosamente montada. Esto no es un compilado de canciones sueltas; hay una narrativa y un flujo pensado. Al mismo tiempo, cada oyente puede reordenar las canciones y crear su propia historia”, argumentaron.
¿Qué aprendizajes personales dejan estas canciones? “Aprendimos a valorar lo esencial, la perseverancia, la resiliencia y la solidaridad. La música es nuestra forma de procesar experiencias y emociones, y Luz de Fondo refleja esa mirada hacia la vida cotidiana, con sus retos y momentos de alegría”, reflexionaron.
¿Qué esperan que sienta el público con Luz de Fondo? “Que se conecten con la cotidianeidad, con la sensación de seguir adelante pese a todo. Queremos transmitir energía, autenticidad y cercanía, que la canción sea un acompañamiento en la vida de quienes la escuchan”, expresaron.
Para cerrar, ¿qué parte de Azier queda atrás y cuál renace en este proyecto? “Lo que cambia son los sonidos y arreglos; no los integrantes ni la esencia. La banda evoluciona con nosotros, las teclas, guitarras y batería reflejan dónde estamos ahora, con más fuerza y coherencia. Nuestra amistad y química siguen siendo el corazón del proyecto, mientras seguimos creciendo musical y personalmente”, concluyeron.












































