En Chiapas, estas alertas pueden activarse de manera simultánea cuando la persona desaparecida cumple con los criterios de búsqueda
CARLOS RUIZ/PORTAVOZ
FOTO: ALEJANDRO LÓPEZ
Cuando ocurre una desaparición en Chiapas, muchas personas escuchan hablar de Alerta Amber o Protocolo Alba sin tener claro que no son lo mismo, aunque ambos se activan para acelerar la búsqueda de personas en riesgo y funcionan bajo reglas distintas según el perfil de la persona desaparecida.
La Alerta Amber se utiliza en casos de niñas, niños y adolescentes menores de 18 años, mientras que el Protocolo Alba se activa para la búsqueda de mujeres desaparecidas sin importar su edad, en ambos casos la prioridad es actuar en las primeras horas porque es el periodo en el que más posibilidades existen de localización.
En la comarca viven más de 2.9 millones de niñas, niños y adolescentes de acuerdo con el Instituto Nacional de Estadística y Geografía, además se estimó que alrededor de 2.7 millones de mujeres habitan en la entidad, lo que da una idea del tamaño de la población que puede ser atendida por estos mecanismos, dado que, el Registro Nacional de Personas Desaparecidas y No Localizadas reportó más de tres mil 500 casos acumulados en el estado en los últimos años.
De esos reportes, una parte importante corresponde a mujeres y menores de edad, lo que explica por qué en ciertos casos las autoridades pueden activar ambos mecanismos al mismo tiempo, sobre todo cuando se trata de niñas o adolescentes chiapanecas, con el objetivo de ampliar la difusión de la información e incrementar las posibilidades de búsqueda en distintos espacios públicos y digitales de la entidad.
Aunque ambos protocolos comparten la intención de localizar a las personas lo más rápido posible, la diferencia radica en su forma de operación, puesto que la Alerta Amber prioriza la difusión masiva de información en medios y espacios públicos, mientras que el Protocolo Alba integra una coordinación más amplia entre instituciones para realizar acciones de búsqueda y seguimiento en campo, por lo tanto, ambas herramientas han sido fundamentales para reducir los números rojos de desaparecidos en Chiapas.












































