La ceremonia incluyó luces y pirotecnia, fortaleciendo la participación social y el orgullo local por su historia y cultura
IVÁN LÓPEZ/PORTAVOZ
El Parque Central de Tuxtla Gutiérrez se llenó de emoción y colores patrios este 16 de septiembre, cuando miles de chiapanecos acudieron a celebrar el 215 aniversario del Grito de Independencia de México. Por primera vez, el gobernador Eduardo Ramírez Aguilar encabezó la ceremonia, acompañado de familias que ondearon la bandera con entusiasmo y orgullo.
Al recibir el lábaro patrio de la escolta de la VII Región Militar, Ramírez Aguilar subió al balcón central de Palacio de Gobierno. Tiró del cordón de la campana y evocó a los héroes nacionales y chiapanecos, recordando la valentía de quienes dieron forma a la independencia y a la identidad mexicana.
El mandatario destacó la importancia de los valores que sostienen a la sociedad: justicia, democracia, igualdad de género y derechos humanos. Cada llamado fue acompañado de vítores y aplausos, lo que reflejó el compromiso y la energía positiva del público presente, que respondió con entusiasmo al grito del gobernador.
El evento incluyó un espectáculo artístico de gran calidad. Lucero y Mijares subieron al escenario ante una multitud entregada, ofreciendo interpretaciones que conectaron con el espíritu festivo y reforzaron el orgullo de ser mexicano. La interacción del público con los artistas generó un ambiente de alegría colectiva.
Las familias que asistieron participaron de manera activa, cantaron y bailaron durante toda la ceremonia. La emoción se reflejó en las banderas que ondearon con el viento y en los aplausos que acompañaron cada parte del evento, esto consolidó un sentimiento de cohesión social y orgullo cívico.
El cierre de la celebración estuvo marcado por un espectáculo de luces, sonido y pirotecnia que iluminó el cielo de Tuxtla. Este despliegue simbolizó la unión de la sociedad chiapaneca y reforzó el carácter festivo de las fiestas patrias, lo que dejó un recuerdo imborrable en los asistentes.
Más allá del festejo, la ceremonia buscó destacar la relevancia del humanismo como principio transformador de la vida pública. Ramírez Aguilar invitó a los ciudadanos a reflexionar sobre la importancia de actuar con honestidad, solidaridad y respeto a los derechos de todos, lo que conectó la conmemoración histórica con los valores contemporáneos.
El gobernador hizo un énfasis especial en la paz, la igualdad y la libertad, vinculando estos ideales con la participación activa de los chiapanecos en la construcción de un estado más justo. Su mensaje logró transmitir la idea de que celebrar el Grito es también reafirmar el compromiso con un futuro equitativo y solidario.
El público respondió de manera entusiasta a cada momento del evento, al cantar con los artistas y mostrar un compromiso genuino con la fiesta patria. La energía de la gente se contagió a cada rincón del Parque Central, convirtiendo la celebración en un acto de participación ciudadana y orgullo colectivo que se sintió en todo momento.
Lucero y Mijares, además de brindar un espectáculo musical, contribuyeron a que la celebración trascendiera lo formal, convirtiéndose en un punto de encuentro entre historia, cultura y entretenimiento. La calidad de la presentación fue destacada por los asistentes, quienes respondieron con entusiasmo a cada interpretación.
La ceremonia, transmitida en vivo para quienes no pudieron asistir, permitió que miles de familias compartieran el momento desde sus hogares, esto reforzó la idea de unidad nacional y participación ciudadana. Cada aplauso fue un recordatorio de que la Independencia de México sigue siendo un símbolo vivo de identidad y esperanza.
Así, el 215 aniversario del Grito de Independencia se consolidó como un acto que combinó historia, música, participación ciudadana y valores humanos, lo que dejó claro que, bajo el lema “Humanismo que transforma”, la celebración no solo rememora el pasado, sino que proyecta a Chiapas hacia un futuro de cohesión, respeto y orgullo patriótico.











































