Familiares exigen información sobre su paradero einformación acerca de quiénes participaron y bajo qué órdenes
YUSETT YÁÑEZ/PORTAVOZ
La familia Muñoz vive horas de angustia y desconcierto. Desde la madrugada del lunes, dos de sus integrantes —Daniel y Camerino Muñoz— desaparecieron tras un operativo realizado en los alrededores de Cintalapa, Chiapas. A más de 48 horas de lo ocurrido, sus familiares no han recibido información oficial sobre su paradero ni las razones de la intervención en su propiedad.
Simón Muñoz, hermano de los desaparecidos, denunció que ambos fueron retirados de su rancho, conocido como Los Maximilianos, durante la operación. La finca, explicó, pertenece a su padre y se ubica a unos 40 minutos de la cabecera municipal de Cintalapa, en los límites entre Chiapas y Oaxaca. “Desde la madrugada nos sorprendieron. No sabíamos qué pasaba, solo vimos que entraron muchos hombres armados y se los llevaron. Hasta ahora no nos dicen nada”, declaró.
De acuerdo con el testimonio, durante el operativo también habrían sido detenidas otras personas, entre ellas una mujer y un trabajador del rancho, de quienes tampoco se tiene información. Simón relató que incluso un primo que intentó grabar los hechos fue sometido. “Entraron a su casa, lo manearon, le quitaron el teléfono. No sabemos qué pasó con las grabaciones ni quién dio la orden para hacer eso”, afirmó.
La familia asegura que las autoridades no mostraron órdenes de cateo ni de aprehensión, y que no hubo identificación oficial de los elementos que participaron. Tampoco se informó sobre el motivo del operativo, el número de personas detenidas ni el destino al que fueron trasladadas. “No nos dijeron nada, no sabemos si están bien, si los tienen en algún lugar o si fueron víctimas de otra cosa. Tenemos miedo”, expresó Simón con voz entrecortada.
Ante la incertidumbre, los Muñoz hicieron un llamado urgente a las autoridades municipales, estatales y federales para que aclaren los hechos. Exigen una investigación clara, transparente y sin omisiones, que determine qué corporaciones intervinieron, bajo qué órdenes actuaron y cuál es la situación actual de los desaparecidos.
“Queremos que se sepa que no vamos a quedarnos callados. Que regresen con vida, que los queremos con vida”, dijo Simón, quien añadió que la familia ya ha presentado denuncias ante las instancias correspondientes, aunque temen que el caso quede en el silencio burocrático que ha marcado otras desapariciones en la región.
Organizaciones civiles de derechos humanos en el estado han comenzado a documentar el caso y alertaron que se trata de una posible desaparición forzada, debido a la presunta participación de elementos uniformados y al silencio posterior de las instituciones de seguridad.
Cintalapa, municipio colindante con el Istmo de Tehuantepec, ha sido escenario de múltiples operativos en los últimos meses relacionados con la persecución de grupos delictivos y el control territorial. Sin embargo, en varios de estos despliegues no se han dado a conocer los resultados ni se ha informado públicamente sobre las personas detenidas o las acciones emprendidas.











































