CHIAPAS LEE. PERTINENTE PROGRAMA CULTURAL
Valente Molina
Encontré esta foto de enero de 2016 y la comparto. Es Julio Sánchez Esquinca, empresario, promotor y gestor cultural tuxtleco anunciando la creación del Consejo Estatal de Fomento a la Lectura, que en breve se transformaría en el Programa Chiapas Lee. Acompañarlo en aquella ocasión fue un privilegio.
Días antes, en una conversación, habíamos coincidido en la necesidad de promover el hábito lector, fundamentalmente en niños, niñas y jóvenes, a través de una estrategia planeada.
Julio, como presidente de la Asociación de Libreros del Estado de Chiapas, ya traía desde un año atrás estaintención y tenía todos los vínculos necesarios para fortalecer este proyecto. Además, poseía legitimidad por su tradición y herencia familiar en los libros. Su abuelo, Braulio Sánchez Constantino fundó la librería El Escritorio Moderno en 1945. Julio pues, nació y creció entre libros de diversos géneros y temáticas. Aprendiendo de su abuelo y de su padre el oficio de la comercialización.
Así, en aquella sencilla presentación de 2016 ante medios de comunicación en el Museo de la Ciudad, nació Chiapas Lee.
En breve, Julio Sánchez y un ejército de voluntarios, iniciaron las visitas a planteles escolares desde nivel primaria hasta universidades, en donde organizaron círculos de lectura y comprensión con el apoyo pedagógico de maestros.
Surgieron después las iniciativas: LibroBus, Liberación de libros, Biblioteca Virtual, Cambalache de libros, entre otras. Las estrategias metodológicas de lectura se fortalecieron con la asesoría y participación de profesionales de la educación, y el acompañamiento de padres y madres de familia.
Como actividad agregada de este programa lector, Julio ha brindado apoyo a jóvenes escritores que buscan publicar. Después los promueve, llevándolos a ferias de libros, plazas comerciales y a eventos culturales y artísticos.
Es sin duda un gran gestor y promotor, “un aliado de la cultura” como él se nombra. Y lo ha demostrado cuando, con mucha decisión, ha traído a Tuxtla Gutiérrez a escritores de la talla de Juan Villoro, Paco Ignacio Taibo, Mónica Lavín, Laura Esquivel o Jorge Bucay. Y no escatima, pues organiza vistosos actos con todo el protocolo de presentadores, música, vino de honor y difusión.
A una década de Chiapas Lee, el programa es más pertinente. Se alineó al programa hermano que encabeza el Gobierno del Estado para erradicar el analfabetismo. Otra reciente acción es la inauguración de la Cafebrería, un espacio para la lectura, el arte y el consumo local.
Me da mucho gusto ver el éxito de Julio. Sin duda es el resultado de su trabajo dedicado y desinteresado. Por las mañanas se le encuentra en su librería Braulio’s; también se le escucha en su programa de radio cada jueves, y en sus redes sociales publica con vehemencia opiniones culturales.
Además de empresario cultural es un personaje social que no olvida su barrio San Roque, donde nació. Allí hace labor vecinal cada semana. Se le puede ver levantando basura, platicando con los vecinos o tomando un pozol cerca del templo.
Cuando habla de su exitoso programa Chiapas Lee, expresa que continuará expandiéndolo “buscando sinergias que permitan demostrar que se puede hacer vinculación social a partir de la lectura”. Y refiere números y porcentajes sobre los lectores a nivel nacional y estatal, y se apasiona con el tema del libro tradicional versus el libro digital.
Chiapas Lee es sin duda un gran programa; señero, pertinente, incluyente y de continuidad, que tiene en la persona de Julio Sánchez Esquinca a un extraordinario gestor, promotor, empresario, patrocinador, pero fundamentalmente, un gran ser humano.



















































