Han implementado medidas de seguridad como el programa “conductor designado” y control de bebidas alcohólicas
CARLOS RUIZ/PORTAVOZ
En Tapachula, la vida nocturna intenta reacomodarse después de años marcados por la inseguridad y las restricciones sanitarias. La Asociación de Bares de Tapachula AC exigió a las autoridades la devolución de sus horarios originales de funcionamiento, bajo el argumento deque el cierre a las dos de la mañana no solo limita el consumo, sino que también ha desmantelado la economía de un sector que genera empleo y dinamiza el turismo.
La exigencia de los empresarios no se trata de vender más copas, se juega la permanencia de pequeños y medianos comercios que han visto caer hasta 60 por ciento sus ingresos en cuatro meses. A nivel estatal, los datos oficiales confirmaron la gravedad de la situación, según el Instituto Nacional de Estadística y Geografía (Inegi) a través de la Encuesta Nacional de Ingreso y Gasto de los Hogares (ENIGH 2022), 66.6 por ciento de los chiapanecos están en pobreza laboral, lo que reduce el consumo en general. En ese contexto, los bares funcionan como espacios de derrama económica indirecta, puesto que arrastran a otros giros como transporte, gastronomía y hospedaje.
El reclamo también apunta a una contradicción en las políticas públicas, mientras algunos negocios diurnos han recuperado horarios normales, los nocturnos continúan bajo un régimen restrictivo. La Encuesta Nacional de Victimización y Percepción sobre Seguridad Pública (ENVIPE 2023) mostró que en Chiapas el 58.3 por ciento de la población percibió mejoría en seguridad en comparación con años anteriores, un indicador que respalda la exigencia de condiciones más equitativas para el sector.
La Asociación ha buscado responder con responsabilidad, al implementar programas como el “conductor designado” y controles estrictos de venta de alcohol. La Comisión Nacional contra las Adicciones (CONADIC) estimó en 2022 que el 19.8 por ciento de la población mexicana de 18 a 65 años consumió alcohol en exceso alguna vez en el año, razón por la cual los bares formales consideran clave diferenciarse de la clandestinidad y reforzar su papel como aliados en la prevención, no como focos de riesgo.
El Inegi en la Encuesta Nacional de Ocupación y Empleo(ENOE, 2023) señaló que, en la comarca, el sector de servicios representa 53 por ciento del empleo total, lo que confirma que cualquier restricción sostenida impacta en la generación de trabajo. El desafío para el Gobierno seráconsolidar un modelo donde el entretenimiento nocturno deje de ser sinónimo de riesgo y se convierta en motor económico confiable.











































