Con inversión en infraestructura y digitalización, el sector salud apuesta por reducir tiempos y rezago histórico
CARLOS RUIZ/PORTAVOZ
FOTO: ALEJANDRO LÓPEZ
Aunque el acceso a servicios médicos ha estado condicionado por la afiliación y la distancia, el nuevo modelo de Servicio Universal de Salud en Chiapas planteó un cambio operativo al garantizar atención hospitalaria en menos de una hora para la mayoría de la población. La meta de cobertura del 97 por ciento redefinió la lógica del sistema, al priorizar la urgencia médica por encima de la pertenencia institucional.
A medida que IMSS e IMSS Bienestar integran sus capacidades, la eliminación de barreras administrativas buscó corregir un problema estructural que ha limitado la atención oportuna durante años. En la práctica, el tiempo promedio de traslado a unidades hospitalarias podría reducirse hasta 35 por ciento, lo que impactaría en la atención de emergencias y padecimientos que requieren intervención inmediata.
Mientras la digitalización avanza con la implementación del expediente clínico electrónico, la concentración de información en un solo sistema permitirá disminuir hasta 20 por ciento la duplicidad de estudios y optimizar los tiempos de diagnóstico. Este ajuste no solo mejorará la eficiencia médica, también liberará recursos humanos que pueden enfocarse en la atención directa de pacientes.
En paralelo, la inversión en infraestructura hospitalaria desea ampliar la capacidad de respuesta frente a una demanda creciente, al considerar que la población sin acceso regular a servicios de salud ha disminuido de 28 a 18 por ciento en la última década. La incorporación de equipos como aceleradores lineales fortalece la atención oncológica, una de las áreas con mayor rezago en cobertura especializada.
Bajo este esquema, la integración institucional proyectó una red que puede incrementar hasta 40 por ciento la capacidad de atención en urgencias al aprovechar instalaciones existentes de manera conjunta. Más allá del discurso de cobertura, el desafío radicó en sostener la coordinación operativa y garantizar que la promesa de atención en menos de 60 minutos se traduzca en una mejora tangible para la población.











































