Estudiantes de secundaria forman un grupo con el propósito de mantener viva esta tradición musical
YUSETT YÁÑEZ/PORTAVOZ
La música de marimba, símbolo cultural de Chiapas, continúa resonando en el corazón de las nuevas generaciones a través de un grupo de estudiantes de la Escuela Secundaria del Estado. Estos jóvenes han tomado la iniciativa de formar una marimba orquesta, dedicando más de una hora diaria a ensayar y aprender un repertorio musical que busca mantener viva esta tradición.
Para muchos de estos estudiantes, la marimba no es solo un instrumento musical, sino un legado familiar que han crecido escuchando. Un alumno, recordando sus inicios, comparte: “Recuerdo que estaba en primer grado y me gustaba mucho tocar la batería. Tenía un amigo ciego que tocaba la batería, y eso me inspiró. Tocar aquí, escuchar el ambiente y la música, te relaja mucho y te ayuda también”. Esta conexión emocional con la música es un reflejo de cómo la marimba trasciende generaciones y se convierte en una parte integral de la identidad cultural de los jóvenes.
Las raíces de la música de marimba se sienten profundamente en las familias de estos estudiantes. Una alumna expresa su amor por este arte: “Toda mi familia escucha marimba, es muy bonita. Siento que se ha ido perdiendo el cariño por los instrumentos más antiguos. La marimba no la tocan muchos niños, pero es una de mis grandes pasiones. Desde pequeña me ha gustado mucho tocar instrumentos, y la marimba siempre me ha interesado”. Su testimonio destaca la importancia de preservar esta tradición, no solo como una forma de arte, sino como un vínculo familiar y cultural.
El maestro Paco, encargado de guiar a estos jóvenes talentos, resaltó el impacto positivo que la música tiene en su formación académica y social. “Es muy bonito hacer este trabajo. La emoción que despierta en los alumnos los sensibiliza y les da seguridad en su personalidad y en la toma de decisiones. Ellos deciden sus canciones. Mi intención es que todo chiapaneco tenga la posibilidad de aprender a tocar marimba”, comentó, enfatizando su compromiso con la enseñanza y la difusión de esta tradición.
El proyecto de la marimba orquesta no solo busca enseñar a tocar un instrumento, sino también fomentar el trabajo en equipo, la disciplina y el amor por la música. Los ensayos son espacios donde los estudiantes no solo aprenden notas y ritmos, sino también valores que les acompañarán en su vida cotidiana.
La música de marimba, con su vibrante sonido y su rica historia, sigue siendo un puente entre generaciones. En un mundo donde la tecnología y las nuevas formas de entretenimiento pueden hacer que las tradiciones se pierdan, iniciativas como la de esta marimba orquesta son esenciales para mantener vivas las raíces culturales y promover la apreciación de este arte en las nuevas generaciones.
Con cada ensayo, estos jóvenes no solo están aprendiendo a tocar, sino que están construyendo un futuro donde la música de marimba sigue siendo un símbolo de identidad y orgullo chiapaneco.











































