La organización ha logrado sostener sus operaciones mediante donativos locales
IVÁN LÓPEZ/PORTAVOZ
A pesar de la reciente reducción de recursos por parte del Gobierno de Estados Unidos, el Fondo de las Naciones Unidas para la Infancia (UNICEF) ha logrado mantener sus programas en la frontera sur de México, gracias al respaldo de la sociedad civil y de la iniciativa privada local. El representante de la organización, Fernando Correa, aseguró que el apoyo del pueblo mexicano se ha convertido en un pilar esencial para sostener la labor en la región.
El recorte estadounidense afectó a múltiples agencias internacionales, pero UNICEF ha logrado minimizar su impacto en México. Según datos de la organización, más del 65 por ciento de los fondos destinados a programas de emergencia infantil en Chiapas provienen ahora de donaciones locales, lo que evidenció la solidaridad del país frente a la crisis.
La agencia mantiene operaciones en salud, educación y protección de la infancia, esto benefició a comunidades vulnerables y a familias en movilidad. De acuerdo con cifras de la Secretaría de Salud, en la entidad 48 mil niñas y niños han recibido atención médica y vacunas a través de programas apoyados por UNICEF en lo que va del año.
En el ámbito educativo, la organización ha reforzado programas de alfabetización y educación básica, con un impacto registrado en más de 32 mil estudiantes de primaria y secundaria en la región, según reportes del Instituto Nacional para la Evaluación de la Educación. Esto permite reducir las brechas de acceso a la educación para la infancia migrante y local.
Correa destacó que la cooperación internacional sigue siendo clave, pero subrayó la relevancia de la solidaridad local. Hasta la fecha, UNICEF ha invertido millones de dólares en la comarca, mismos que han alcanzado a 27 mil familias vulnerables, según datos de la propia agencia, y garantiza continuidad en asistencia humanitaria pese a un contexto global de restricciones financieras.











































