El encarecimiento de alimentos y productos de consumo diario empieza a modificar hábitos de compra en familias
CARLOS RUIZ/PORTAVOZ
FOTO: ALEJANDRO LÓPEZ
Mientras los precios continúan elevándose en productos básicos y combustibles, el poder adquisitivo de las familias chiapanecas enfrenta una presión cada vez más visible en los gastos cotidianos. En mercados, tienditas y pequeños comercios, compradores reducen cantidades o sustituyen productos para ajustar sus presupuestos, lo que comprueba cómo la inflación se traduce en decisiones inmediatas dentro de los hogares.
Aunque el aumento nacional del Índice Nacional de Precios al Consumidor se ubicó en 0.25 por ciento durante la primera quincena de febrero de 2026, con una inflación anual de 3.92 por ciento reportada por el Instituto Nacional de Estadística y Geografía (Inegi), el impacto se percibe con mayor intensidad en regiones con menores ingresos. La presión sobre alimentos procesados, bebidas y productos agrícolas provoca que el gasto doméstico se concentre cada vez más en cubrir necesidades básicas.
Debido a que la comarca mantiene uno de los niveles de ingreso más bajos del país, cualquier incremento en el costo de la canasta alimentaria repercute con rapidez en el consumo local. Datos del Inegi indicaron que el ingreso corriente promedio por hogar en la entidad ronda los 48 mil pesos trimestrales, mientras que más del 67 por ciento de la población vive en condiciones de pobreza, de acuerdo con el Consejo Nacional de Evaluación de la Política de Desarrollo Social.
Mientras la inflación presiona alimentos y servicios básicos, el gasto familiar se vuelve más rígido en una entidad donde el empleo informal alcanza cerca del 79 por ciento de la población ocupada, según cifras de la Secretaría del Trabajo y Previsión Social. Esta realidad limita la capacidad de las familias para absorber aumentos en precios, debido a que gran parte de los ingresos depende de actividades con ingresos variables.
A medida que el costo de la vida avanza por encima del crecimiento de los salarios, economistas advirtieron que el deterioro del poder de compra podría prolongarse durante los próximos meses. Por tanto, Chiapas registró un salario promedio mensual cercano a seis mil 800 pesos, de acuerdo con la Comisión Nacional de los Salarios Mínimos, la inflación mantiene un efecto directo sobre la economía doméstica y obliga a muchas familias a replantear su consumo diario.











































