Reclaman pago de transporte y el fin de recortes ilegales a sus subsidios mensuales
IVÁN LÓPEZ/PORTAVOZ
FOTO: ALEJANDRO LÓPEZ
La protesta de los jubilados y pensionados del estado dejó de ser una petición simbólica y se convirtió en una denuncia contundente, el abandono institucional en Chiapas alcanza también a quienes dedicaron su vida al servicio público. Encabezados por el Sindicato de Jubilados y Pensionados de la Burocracia, los manifestantes anunciaron una movilización frente al Palacio de Gobierno para exigir algo más básico que apoyos, respeto a sus derechos adquiridos. Denuncian que sus demandas han sido ignoradas por el Instituto de Seguridad Social de los Trabajadores del Estado de Chiapas (Isstech) y por la administración estatal.
El reclamo no es aislado ni nuevo. Desde hace meses, el gremio ha emitido oficios, solicitudes y peticiones formales que no han sido atendidas. La principal exigencia es el cumplimiento del apoyo al transporte, un beneficio que ya se otorga a otros sectores sindicales, pero que a ellos se les niega. Esta exclusión alimenta una sensación de agravio acumulado. En la comarca, según datos del Instituto Nacional de Estadística y Geografía (Inegi), más del 42 por ciento de los adultos mayores viven en condiciones de pobreza, lo que vuelve cualquier omisión institucional en un acto de negligencia social.
El sindicato denunció descuentos mensuales de 600 pesos aplicados sin justificación clara, lo que va en contra de lo estipulado en la Ley Federal del Trabajo. Para quienes perciben pensiones que en muchos casos no rebasan los cinco mil pesos mensuales, cada recorte representa un golpe directo a su subsistencia.
También apuntaron contra el deterioro del sistema de salud pública. La falta de medicamentos, la escasa atención médica y los largos tiempos de espera para citas con especialistas demuestran el colapso del Isstech. La entidadregistró una de las tasas más bajas de cobertura médica efectiva para adultos mayores, con apenas el 35 por ciento de este sector con acceso regular a atención especializada, según el Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS). La exigencia no es solo económica, es por dignidad.
El mensaje final del gremio es claro, la protesta no es un acto de confrontación sino de legítima defensa. En el estado, donde el 13.5 por ciento de la población son adultos mayores y solo una parte tiene cobertura de pensión, la indiferencia institucional no solo vulnera derechos, también desmantela la promesa de un retiro digno. La movilización buscará encender un foco de atención en un sistema que, hasta ahora, ha preferido mirar hacia otro lado.











































