La iniciativa busca reducir el gasto excesivo en salud y atender enfermedades crónicas
IVÁN LÓPEZ/PORTAVOZ
FOTO: ALEJANDRO LÓPEZ
El desabasto de medicamentos en México se ha convertido en un problema que rebasa lo sanitario para convertirse en una crisis económica y social. En Chiapas, la iniciativa privada propuso la creación de una cadena de servicios y proveeduría que permita acercar fármacos a las comunidades más pobres, una estrategia que busca contener la llamada pobreza farmacéutica, fenómeno que obliga a miles de familias a destinar casi la mitad de sus ingresos a la salud.
De acuerdo con la Encuesta Nacional de Ingresos y Gastos de los Hogares (ENIGH 2022), las familias mexicanas destinan en promedio 41 de cada 100 pesos a la atención médica, cuando lo recomendable es no superar entre el cinco y 15 por ciento. El problema se agrava en la región, donde el 30 por ciento de la población no tiene acceso regular a tratamientos, lo que genera que muchas familias tengan que elegir entre atender un padecimiento o cubrir necesidades básicas como la alimentación.
La situación podría empeorar si prospera la propuesta de reducir en seis mil millones de pesos el presupuesto federal de salud en 2026. Según datos del Consejo Nacional de Evaluación de la Política de Desarrollo Social (Coneval), en la actualidad el 33 por ciento de la población mexicana carece de acceso efectivo a servicios de salud, cifra que en la entidad se eleva a 47 por ciento. Para el sector empresarial, este escenario no solo compromete la salud pública, sino también la productividad de las plantas laborales, con impactos directos en la economía regional.
Otro dato alarmante es el desperdicio, el 30 por ciento de los medicamentos fabricados en México termina destruido, según la Cámara Nacional de la Industria Farmacéutica (Canifarma). Cada lote incinerado no solo significa millones de pesos perdidos, sino también una mayor huella de carbono. En contraste, redirigir esos insumos antes de caducar a comunidades marginadas permitiría ampliar el acceso a tratamientos para enfermedades crónicas que hoy representan el 77 por ciento de las muertes en el país, de acuerdo con la Secretaría de Salud.
La propuesta empresarial plantea crear una plataforma digital donde compañías de distintos tamaños aporten entre mil 500 y 50 mil pesos anuales para financiar el abasto. Estos recursos se destinarían a la compra y distribución de fármacos mediante una red nacional de laboratorios y centros de acopio, lo que priorizaría a municipios con mayor rezago.











































