El objetivo no es solo entretener, sino también educar
YUSETT YÁÑEZ/PORTAVOZ
En un estado donde la cultura y tradición se entrelazan con el deseo de innovación, un chiapaneco ha encontrado una vía para fusionar diversión y aprendizaje a través de su emprendimiento. Daniel, un entusiasta de los juegos de mesa, ha creado una línea de juegos didácticos que busca fomentar el desarrollo de habilidades en los niños.
La idea comenzó a gestarse durante la pandemia, cuando el confinamiento llevó a muchas familias a buscar nuevas formas de entretenimiento. Daniel recuerda cómo, atrapado en casa, él y su familia comenzaron a jugar juegos de mesa. Sin embargo, se dio cuenta de que su madre y su suegra no podían participar, lo que lo llevó a preguntarles qué les gustaría jugar.
“Llegó la pandemia y, nosotros encerrados, empezamos a jugar juegos de mesa. Pero el problema fue que mi mamá y mi suegra no podían jugar y decían: ‘bueno, ustedes juegan, qué bonito, pero nosotros, ¿qué hacemos?’ Entonces les pregunté qué les gustaba y me dicen: ‘pues comida’. Así fue como se nos ocurrió ‘Master Chef’, este es un juego que tenemos”, compartió Daniel.
El primer paso en su aventura emprendedora fue crear juegos basados en los gustos de sus hijos, buscando compartir con ellos su amor por los juegos de mesa. “Comencé a hacer los juegos de mesa para adaptarlos a mis hijos, para que pudieran jugar y yo compartirles ese gusto”, explicó.
A medida que sus amigos comenzaron a jugar y a mostrar interés por sus creaciones, Daniel se dio cuenta de que había potencial en su idea. “Oye, está muy padre, véndemelo o regálamelo, lo que sea. Los empecé a hacer”, recordó. Así, nació Pania Woah, una empresa dedicada a la creación de juegos de mesa chiapanecos.
Entre sus productos más populares se encuentra “Viva Chiapas”, un juego que invita a los jugadores a recorrer los lugares turísticos más emblemáticos del estado, utilizando stickers como moneda para avanzar. “Hicimos ‘Viva Chiapas’, que hace viajes en todo Chiapas. Vienen lugares muy conocidos y turísticos”, señaló Daniel con entusiasmo.
El objetivo de estos juegos no es solo entretener, sino también educar. Cada uno de ellos está diseñado para ayudar a los niños a desarrollar habilidades matemáticas, lingüísticas y de razonamiento lógico. “Amigos y conocidos me animaron para que esta historia de aventura y diversión esté al alcance del público, y es que pequeños y grandes puedan aprender jugando en compañía de su familia o con sus amigos”, explicó.
Ahora, tras un trabajo arduo, Daniel mira hacia el futuro con optimismo. Su meta es expandir su línea de juegos y llegar a más familias en Chiapas y más allá. “El objetivo principal es dejar una enseñanza con estos juegos didácticos. Quiero que los niños aprendan mientras se divierten”, concluyó.











































