El objetivo es crear un entorno más seguro y fomentar la denuncia de estos delitos
YUSETT YÁÑEZ/PORTAVOZ
FOTO: ALEJANDRO LÓPEZ
En un esfuerzo por combatir el acoso sexual en el transporte público de Chiapas, un grupo de legisladores ha presentado una propuesta de reforma que busca establecer medidas preventivas y protocolos de acción que aseguren la protección y el bienestar de las usuarias. Esta iniciativa surge en respuesta a las crecientes denuncias sobre agresiones sexuales en autobuses y otros medios de transporte, un problema que ha afectado gravemente la seguridad de miles de chiapanecas.
La propuesta fue impulsada por diputadas y diputados de diversas fuerzas políticas, quienes consideran que es urgente abordar esta problemática de manera integral. La reforma plantea la implementación de campañas de concientización, formación de personal y la creación de espacios seguros dentro de los vehículos de transporte público. “No podemos permitir que las mujeres vivan con miedo al usar el transporte público. Es un derecho fundamental sentirse seguras en espacios públicos”, declaró una de las diputadas promotoras de la iniciativa.
Según estudios recientes, más del 70 por ciento de las mujeres en Chiapas han sido víctimas de acoso sexual en algún momento durante su trayecto en transporte público. Las agresiones van desde comentarios inapropiados hasta tocamientos y otros actos de violencia. Esta situación ha llevado a muchas mujeres a limitar sus desplazamientos, afectando su acceso a empleo, educación y servicios básicos.
La propuesta de reforma incluye la creación de un registro de casos de acoso sexual en el transporte público, que permitirá a las autoridades tener un panorama más claro sobre la magnitud del problema y diseñar estrategias adecuadas para su atención. Además, se plantea la obligación de que las empresas de transporte implementen sistemas de denuncia accesibles y efectivos, donde las usuarias puedan reportar incidentes sin temor a represalias.
El documento también sugiere la instalación de cámaras de vigilancia en los vehículos y en las paradas de autobuses, así como la designación de personal capacitado para atender situaciones de acoso. Este personal no solo tendría la responsabilidad de intervenir en casos de agresión, sino que también actuaría como un apoyo para las víctimas y las orientaría sobre cómo proceder legalmente.
Durante la presentación de la iniciativa, se enfatizó la importancia de crear un entorno de confianza para que las mujeres se sientan seguras al denunciar el acoso. “Debemos romper el ciclo del silencio. Muchas veces, las víctimas no denuncian por miedo o por la falta de apoyo. Como sociedad, necesitamos estar del lado de las mujeres y garantizar que sus voces sean escuchadas”, afirmó otro de los legisladores.
La propuesta ha generado un amplio debate en la sociedad chiapaneca, con diversas organizaciones civiles y feministas apoyando la iniciativa y haciendo un llamado a la ciudadanía para que exija su aprobación. “Es fundamental que todos participemos en esta lucha. No solo se trata de mujeres, se trata de construir una sociedad que rechace la violencia de género en todas sus formas”, expresó una activista durante una manifestación a favor de la reforma.
Sin embargo, también ha habido críticas hacia la implementación de estas medidas, con algunos sectores argumentando que se requiere un enfoque más amplio que incluya educación sobre igualdad de género desde las primeras etapas de la vida. Aseguran que, si bien es crucial implementar medidas de seguridad, es igualmente importante trabajar en la transformación de las actitudes y comportamientos que perpetúan la cultura del acoso.











































