La sobre regulación presiona a pequeñas empresas fronterizas y solicitan procesos más ágiles y respaldo
CARLOS RUIZ/PORTAVOZ
FOTO: ALEJANDRO LÓPEZ
Aunque Tapachula concentra actividad comercial y cuenta con infraestructura aduanera, pequeñas y medianas empresas están obligadas a trasladar mercancías hasta la Aduana de Ciudad Hidalgo para su verificación, una exigencia que implica recorridos de casi 100 kilómetros de ida y vuelta y que, según empresarios locales, incrementa costos logísticos y retrasa la salida de productos hacia el interior del país.
Mientras las Pymes representan alrededor del 99.8 por ciento de las unidades económicas en México y generan cerca del 72 por ciento del empleo formal, de acuerdo con datos del Instituto Nacional de Estadística y Geografía, en la frontera sur enfrentan una carga operativa que golpea su margen de ganancia, puesto que cada traslado adicional implica combustible, viáticos, uso de vehículos y horas laborales que no se recuperan en el precio final.
En el caso del sector cafetalero, que en Chiapas aporta más del 40 por ciento de la producción nacional de café según cifras oficiales del sector agroalimentario, la disposición de revisar cargamentos mayores a 50 kilogramos exclusivamente en Ciudad Hidalgo introduce un cuello de botella que afecta la competitividad regional, en especial si el transporte representa hasta el 30 por ciento de los costos totales en cadenas agroindustriales.
Dado que la comarca se mantiene entre las entidades con mayor rezago económico y con más del 67 por ciento de su población en situación de pobreza conforme a mediciones del Consejo Nacional de Evaluación de la Política de Desarrollo Social, la sobre regulación aduanera adquirió un impacto mayor, porque limita la circulación eficiente de bienes en una región que depende del comercio y de la exportación primaria para sostener empleos y dinamizar mercados locales.
Si el objetivo nacional es fortalecer economías regionales y detonar el crecimiento en la frontera sur, la exigencia de centralizar verificaciones en Ciudad Hidalgo plantea una contradicción operativa que, lejos de incentivar la productividad, encarece procesos para empresas que ya enfrentan altas tasas de interés y costos de flete elevados, por lo que empresarios solicitaron revisiones más ágiles y coordinación estatal que permita reducir trabas sin comprometer la legalidad del comercio.











































