La falta de infraestructura hidráulica ha limitado la productividad agrícola en la región
CARLOS RUIZ/PORTAVOZ
En medio de una espera que se ha prolongado por más de dos décadas, campesinos del ejido 15 de Septiembre, en Suchiate, fijaron un ultimátum a la Comisión Nacional del Agua (CONAGUA) para concluir un sistema de riego que se ha convertido en símbolo de rezago y desgaste institucional. La presión no solo responde al incumplimiento de plazos, también a la urgencia productiva de una región que depende del agua para sostener su economía agrícola.
A partir de una reunión reciente con funcionarios de la dependencia, los productores buscaron destrabar una obra que ha transitado entre promesas y ajustes técnicos sin alcanzar su operación total. La exigencia ocurre en un contexto donde datos de la Secretaría de Agricultura y Desarrollo Rural indicaron que más del 70 por ciento de la superficie cultivable en Chiapas depende del temporal, lo que incrementa la vulnerabilidad ante cualquier retraso en infraestructura hidráulica.
Mientras la empresa responsable argumentó limitaciones en materiales y condiciones operativas, los ejidatarios sostuvieron que existen tareas pendientes que no justifican nuevas prórrogas, en especial ante la cercanía de la temporada de lluvias. La tensión se acentuó pues la Comisión Nacional del Agua, mencionó que menos del 20 por ciento de las áreas agrícolas del estado cuentan con sistemas de riego tecnificado, lo que colocó a proyectos como este en una posición estratégica.
Conforme el tiempo ha pasado sin resultados definitivos, los productores no solo han visto afectada su capacidad de siembra, también han asumido costos directos para intentar completar la obra. Registros del Banco de México ubicaron al sector agrícola de la comarca entre los de menor productividad a nivel nacional, en parte por la falta de infraestructura que limite las pérdidas asociadas a condiciones climáticas adversas.
Bajo este escenario y frente a una fecha límite que los campesinos consideran inamovible, el ultimátum a CONAGUA adquirió un peso que rebasó el ámbito local, al poner sobre la mesa la eficiencia en la ejecución de recursos públicos. La resolución del conflicto será determinante en una región donde, de acuerdo con el Instituto Mexicano para la Competitividad, la inversión en infraestructura hídrica sigue siendo insuficiente para detonar el potencial productivo del campo.












































