Expertos indicaron que sin incentivos públicos adicionales, la disminución en producción podría frenar vivienda e infraestructura regional
CARLOS RUIZ/PORTAVOZ
FOTO: ALEJANDRO LÓPEZ
El sector de la construcción en Chiapas registró una caída de 30.6 por ciento en su valor de producción durante junio de 2025, lo que reflejó la desaceleración de proyectos públicos y privados en infraestructura. Según la Secretaría de Infraestructura (SEINFRA), solo el 58 por ciento de las licitaciones planificadas para el primer semestre se ejecutaron, lo que limitó la inversión y la actividad económica en municipios con alto rezago urbano.
Aun con la caída en producción, la fuerza laboral del sector creció de manera notable. Datos del Observatorio Laboral Chiapaneco mostraron que el 62 por ciento de los empleos generados corresponden a trabajadores jóvenes de entre 18 y 34 años, muchos de ellos contratados en obras de vivienda social, lo que evidencia un esfuerzo por sostener la ocupación incluso en un contexto adverso.
El incremento de las horas trabajadas en 39.3 por ciento se reflejó en jornadas más extensas y proyectos complementarios de mantenimiento urbano, en especial en la capital Tuxtla Gutiérrez y Tapachula, donde la Secretaría de Desarrollo Urbano reportó obras de remodelación y pavimentación pendientes desde 2024. Esto sugirió que, pese a la menor producción, las constructoras priorizan la continuidad laboral y la eficiencia en proyectos críticos.
Las remuneraciones medias reales, que aumentaron 8.4 por ciento en Chiapas, contrastan con la limitada cobertura de seguridad social en el sector informal. De acuerdo con el Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS), solo el 47 por ciento de los trabajadores de la construcción en la entidad cuenta con afiliación formal, lo que plantea un desafío en términos de protección social pese al incremento salarial.
Expertos locales advirtieron que la caída en el valor de producción puede tener efectos a mediano plazo en la economía regional. La Cámara Mexicana de la Industria de la Construcción (CMIC) en la entidad proyectó que, sin incentivos fiscales o inversión pública adicional, la reducción podría frenar la creación de vivienda y limitar la infraestructura educativa y hospitalaria en municipios de alta marginación, esto afectaría al desarrollo regional.











































