El proyecto busca transformar el panorama productivo, promoviendo la industrialización en la región
YUSETT YÁÑEZ/PORTAVOZ
El proyecto Gasoducto Chiapas Bicentenario se perfila como un elemento clave para transformar el panorama energético e industrial de la entidad. La llegada de gas natural permitirá a Chiapas acceder a un insumo fundamental para la producción y la competitividad, marcando un antes y un después en el desarrollo económico del estado.
De acuerdo con la Secretaría de Energía, este gasoducto forma parte del Plan Quinquenal de Expansión del Sistema de Transporte y Almacenamiento de Gas Natural 2025–2029. Se prevé una inversión de más de cinco mil millones de pesos, lo que permitirá conectar a Chiapas con la red nacional de gas, un paso crucial para el desarrollo industrial de la región.
Efraín Urría Penagos, presidente del Consejo Coordinador Empresarial, resalta la importancia de este proyecto para la transformación del estado. “Esto realmente transformará nuestro estado y el gobernador está muy motivado y empujando esta iniciativa para traer el gas natural a Chiapas. Hemos escuchado que la entidad es agroindustrial, pero el campo cada día produce menos. Necesitamos darles valor agregado a nuestros productos a través de la industrialización”, comentó Urría, subrayando la necesidad de modernizar la economía chiapaneca.
El gas natural se presenta como una alternativa más económica y limpia en comparación con otros combustibles fósiles. Según datos de la Comisión Reguladora de Energía, el costo del gas natural puede ser hasta un 40 por ciento más barato que el gas LP. Esta ventaja económica representa un alivio significativo para las empresas locales y un atractivo para la atracción de nuevas inversiones en el estado.
Urría también mencionó que el avance del proyecto es notable y que se espera que el próximo año se vean los primeros resultados tangibles con la llegada del gas natural a Chiapas. “El gastro producto vendrá desde Cactus, Tabasco, que es el principal procesador de gas natural en el país. Tener gas natural aquí, en la frontera con Tabasco, es un paso crucial para nuestro desarrollo”, explicó, añadiendo que ya se ha elaborado un plan constructivo para su implementación.
Este gasoducto tendrá conexión directa con la planta procesadora de gas natural en Cactus, Tabasco, una de las más relevantes del país. Con esta infraestructura, la entidad no solo se integrará a la red energética nacional, sino que también podrá impulsar proyectos de parques industriales y plantas agroindustriales, creando nuevas cadenas de valor que beneficiarán a la economía local.
De acuerdo con el Consejo Coordinador Empresarial, la disponibilidad de gas natural en la región podría generar más de 10 mil empleos directos e indirectos durante la construcción y los primeros años de operación del gasoducto. Esta creación de empleo es fundamental para el desarrollo social y económico del estado, que ha enfrentado desafíos en su crecimiento industrial.
El Gasoducto Chiapas Bicentenario se presenta, así como una obra estratégica que podría cambiar la historia productiva del estado, transformando una economía centrada en el sector primario a una más industrial y competitiva. Los beneficios esperados en términos de empleo, reducción de costos y sostenibilidad son razones suficientes para considerar este proyecto como una apuesta decidida por el futuro local.











































