Protección Civil cerró el 60 por ciento del plantel tras considerar inseguras las instalaciones
IVÁN LÓPEZ/PORTAVOZ
FOTO: ALEJANDRO LÓPEZ
La protesta frente al Instituto de la Infraestructura Física Educativa del Estado de Chiapas (Inifech) volvió a dejar en evidencia el deterioro acelerado de la infraestructura escolar en Chiapas, donde la primaria Alberto González Blanco opera hoy con apenas el 40 por ciento de sus aulas y un calendario reducido a un solo día presencial por semana. Para los padres de familia, lo que inició como daños menores por las lluvias terminó por convertirse en un riesgo que ninguna autoridad ha atendido con seriedad.
El colapso de muros y el asentamiento del terreno no solo inutilizaron más de la mitad del plantel, sino que colocaron a la comunidad escolar ante el dilema de exponer a niñas y niños a estructuras inestables, la situación contrastó con el diagnóstico oficial del Instituto Nacional de la Infraestructura Física Educativa, que reconoció que el 32 por ciento de las escuelas en México presenta daños estructurales y que en la comarca solo el 18 por ciento de los planteles tiene mantenimiento mayor anual, cifras que explican el deterioro acelerado.
La molestia creció cuando los padres recordaron que la escuela, inaugurada hace apenas tres años, había sido presentada como un proyecto de largo plazo, pero nunca recibió la segunda etapa prometida, ese abandono coincidió con patrones detectados en auditorías federales, dado que, en 2023, la Auditoría Superior de la Federación, documentó retrasos o incumplimientos en obras escolares en 11 estados, entre ellos la entidad.
Además del rezago, los padres denunciaron una cadena de omisiones entre dependencias, documentos entregados al ayuntamiento, Inifech y Secretaría de Educación no han generado una ruta de atención, pese a que, según el Instituto Nacional de Estadística y Geografía, en el estado más de 286 mil estudiantes de nivel básico han visto interrumpido su ciclo escolar por fallas en infraestructura o emergencias climáticas durante la última década.
Ante la ausencia de soluciones, los padres anticiparon que endurecerán sus acciones de protesta. Protección Civil reportó que el 14 por ciento de las escuelas chiapanecas se ubican en zonas propensas a deslaves o derrumbes, y aun así operan de manera parcial. En la primaria Alberto González Blanco, la urgencia es inmediata. Lo que comenzó como una inversión de 5.2 millones de pesos hoy se ha convertido en una muestra del abandono institucional y en una amenaza para la educación y la seguridad de cientos de niñas y niños.











































