Documentos oficiales expedidos sin sustento legal facilitaron el tránsito de migrantes por todo el país
CARLOS RUIZ/PORTAVOZ
FOTO: ALEJANDRO LÓPEZ
Durante al menos tres años, una red dedicada a la fabricación irregular de actas de nacimiento mexicanas habría operado desde Tapachula sin mayores obstáculos, pese a las denuncias públicas realizadas desde el inicio del sexenio anterior. La confirmación vino de consulados mexicanos, quienes detectaron documentos “válidos” que carecían de elementos básicos de registro.
La alerta emitida por el consulado de México en Houston evidenció a personas nacidas en Cuba, sin vínculo alguno con el país, presentaban actas expedidas por registros civiles mexicanos, todas gestionadas desde la frontera sur. Aunque los documentos aparecían en plataformas oficiales y contaban con CURP certificada, no incluían anotaciones marginales ni certificados de nacimiento, lo que reveló una operación sistemática fallida.
En ese sentido, la Secretaría de Gobernación ha documentado que Chiapas concentró cerca del 30 por ciento del tránsito migratorio irregular del país, mientras que el Instituto Nacional de Estadística y Geografía, señaló que más del 60 por ciento de las personas migrantes carecen de documentación oficial durante su recorrido. A ello se suma que la Auditoría Superior de la Federación ha advertido debilidades en los controles internos de los registros civiles en entidades fronterizas.
Pese a la gravedad del señalamiento, la titular del Registro Civil de Chiapas evitó pronunciarse sobre la alerta emitida por la Secretaría de Relaciones Exteriores. Su negativa a atender a medios ocurrió en una jornada de alta afluencia de usuarios, muestra de una dependencia saturada donde uno de cada cinco migrantes queda varado de manera temporal por falta de documentos.
Para el activista Luis García Villagrán, la detección de estos casos es apenas la superficie de una red más amplia que permitió a migrantes recorrer el país sin ser detenidos. El Instituto Nacional de Migración ha reconocido que siete de cada 10 personas extranjeras logran avanzar cientos de kilómetros antes de un primer filtro, una omisión que, combinada con documentos apócrifos, convierte la fabricación de actas en una herramienta clave de corrupción.











































