Miles de vehículos esenciales para zonas rurales corren riesgo de quedar fuera de circulación sin solución provisional
IVÁN LÓPEZ/PORTAVOZ
La reciente decisión federal para regularizar vehículos de procedencia extranjera ha dejado fuera a Chiapas, lo que ha generado inquietud en sectores rurales dependientes de estos autos. La Unión Campesina Democrática (UCD) advirtió que esta exclusión pone en riesgo la economía de miles de familias que utilizan estos vehículos como herramienta fundamental para sus actividades cotidianas.
El líder estatal de la UCD Herminio Verdugo, señaló que entre mil 800 y dos mil unidades “chocolate” circulan en zonas agrícolas y comerciales del estado. Este parque vehicular, aunque informal, es clave para el transporte y distribución de productos en regiones donde el acceso a unidades legales es limitado, y su prohibición afectaría la productividad local.
Las autoridades estatales han sido convocadas por la UCD para gestionar una solución provisional, como la implementación de un padrón estatal y la emisión de distintivos que permitan controlar y gravar estos vehículos mientras se abre una ventana para su regularización federal. Esta propuesta busca mitigar el impacto económico y social en una entidad que reporta un 41 por ciento de población en condiciones de pobreza laboral, según datos del Consejo Nacional de Evaluación de la Política de Desarrollo Social (CONEVAL).
La exclusión persistente de la región, a pesar de reiteradas solicitudes desde el inicio de los programas federales, ha llevado a la UCD a contemplar movilizaciones para presionar a las autoridades. La falta de diálogo y respuestas concretas en este tema pone en evidencia la desconexión entre las políticas públicas y las realidades rurales, donde el acceso a vehículos regulados es un privilegio poco accesible.
Asimismo, el llamado al gobernador de la entidad es claro, sumar esfuerzos para garantizar una solución justa y viable que permita a campesinos y comerciantes continuar sus actividades sin temor a sanciones. En un territorio donde el 35 por ciento de las familias dependen del transporte informal, encontrar una vía intermedia es fundamental para preservar la estabilidad económica y social.











































