Haitianos y centroamericanos eran los principales compradores del mercado
IVÁN LÓPEZ/PORTAVOZ
FOTO: ALEJANDRO LÓPEZ
La baja afluencia de migrantes en Tapachula ha dejado una huella profunda en la economía local, en especial en el mercado de productos agrícolas. Productores de plátano, acostumbrados a vender buena parte de su cosecha a familias haitianas y centroamericanas, reportaron caídas de hasta un 80 por ciento en sus ventas, lo que reflejó la dependencia directa del comercio local de la presencia migrante.
El agricultor del Soconusco, Heriberto Gutiérrez, explicó que esta situación ha derivado en pérdidas económicas que comprometen la continuidad de la producción y la estabilidad de las familias vinculadas a este cultivo. “Antes llenábamos los mercados públicos; ahora nos quedamos sin clientes y sin espacio para vender”, afirmó.
El impacto económico trasciende el sector agrícola. La Cámara Nacional de Comercio estimó que la disminución de migrantes en Tapachula ha reducido la derrama económica en mercados locales hasta en un 35 por ciento, lo que afectó no solo a productores de plátano, sino también a comercios minoristas y transportistas que dependían del flujo constante de consumidores migrantes.
Estadísticas oficiales del Instituto Nacional de Estadística y Geografía (Inegi) revelaron que en 2024 el Soconusco concentraba casi 12 mil toneladas de producción de plátano destinadas a mercados locales, mientras que en el primer trimestre de 2025 se registró una reducción de nueve mil toneladas vendidas. Además, la Secretaría de Agricultura reportó que los ingresos promedio de los productores disminuyeron en un 28 por ciento respecto al año anterior, y el sector agrícola perdió alrededor de un mil 200 empleos temporales vinculado a la cosecha y transporte del producto.
Expertos en desarrollo regional señalaron que la crisis actual evidenció la fragilidad de la economía local frente a cambios demográficos y migratorios, y advirtieron que, sin estrategias de diversificación de mercados o estímulos a la producción local, los agricultores enfrentarán mayores dificultades. Para Gutiérrez y sus colegas, la necesidad de soluciones urgentes es clara: recuperar la dinámica comercial en Tapachula o buscar alternativas de exportación que mitiguen la caída de la demanda interna.











































