Buscan actualizar reportes diplomáticos que aún reflejan un panorama de inseguridad de administraciones pasadas
IVÁN LÓPEZ/PORTAVOZ
FOTO: ALEANDRO LÓPEZ
Mientras las agencias europeas mantienen su recomendación de no viajar a Chiapas, el flujo turístico hacia la entidad continúa creciendo. La contradicción es visible, mientras Francia, Alemania y España conservan la alerta por inseguridad, los indicadores de paz y turismo colocan al estado entre los destinos más seguros de México. La discrepancia entre percepción y realidad se ha convertido en uno de los principales retos de la diplomacia turística chiapaneca.
De acuerdo con la secretaria de Turismo, María Eugenia Culebro Pérez, el problema radica en la falta de actualización de la información diplomática. Las embajadas europeas aún operan con reportes de hace más de cinco años, cuando el crimen organizado tenía presencia significativa en zonas turísticas. Hoy, las cifras oficiales muestran un panorama distinto, el Instituto Nacional de Estadística y Geografía (Inegi) reportó una disminución del 12 por ciento en delitos en los principales destinos y el Consejo de Promoción Turística ubica a Chiapas entre los cuatro estados con mayor seguridad para visitantes.
Aun así, el peso simbólico de las alertas internacionales es fuerte. Una advertencia de viaje puede limitar la llegada de grupos turísticos, afectar la inversión extranjera en infraestructura hotelera y generar desconfianza en mercados clave. Según datos de la Secretaría de Turismo federal, Europa representa el 22 por ciento del turismo internacional hacia México, por lo que mantener congelada esa percepción de riesgo supone una pérdida de oportunidad para la comarca.
El contraste está en el comportamiento del visitante. En la última temporada vacacional, el estado registró un 44 por ciento de ocupación turística, con especial incremento en rutas naturales y pueblos mágicos. Además, el ranking Vision of Humanity ubica a México dentro de los países más seguros del continente para visitar, y a Chiapas como una de las entidades mejor evaluadas.
Culebro Pérez reconoció que el desafío no es solo atraer turistas, sino corregir narrativas internacionales que ya no reflejan la realidad. La estrategia actual incluye el envío de reportes actualizados, recorridos diplomáticos y campañas de verificación con embajadas. “Se quedaron con datos pasados”, dijo la funcionaria. Lo cierto es que el territorio no solo necesita visitantes: necesita ser contado de nuevo.











































