Alertaron sobre un foco de contaminación y riesgo sanitario
YUSETT YÁÑEZ/PORTAVOZ
Pobladores de la colonia Emiliano Zapata, en el municipio de Arriaga, Chiapas, denunciaron el arrojo constante de animales muertos, vísceras y desechos orgánicos en un espacio público cercano a la línea del tren, situación que ha generado malos olores, proliferación de fauna nociva y un grave riesgo sanitario para la comunidad.
Los vecinos señalaron que desde hace varias semanas el lugar se ha convertido en un basurero clandestino, donde además de vísceras y pieles de res se han encontrado cadáveres de vacas, perros y gatos, presuntamente arrojados por personas dedicadas a la carnicería o por ciudadanos que aprovechan la falta de vigilancia para tirar sus residuos domésticos.
La zona afectada se localiza a un costado de la línea ferroviaria de la colonia Zapata, un punto que ha sido recientemente objeto de obras de modernización urbana, por lo que los colonos lamentan que esta práctica esté deteriorando la imagen y el entorno del barrio.
Los pobladores aseguran que han acudido en repetidas ocasiones ante el ejido y la agencia municipal, solicitando que se tomen medidas inmediatas, entre ellas la imposición de sanciones o multas a quienes sean sorprendidos contaminando el área. Sin embargo, hasta el momento no se ha implementado ninguna acción concreta para detener el problema.
De acuerdo con las denuncias, la acumulación de desechos orgánicos y restos animales ha provocado la aparición de moscas, gusanos, roedores y malos olores, especialmente con el calor, lo que incrementa el riesgo de enfermedades gastrointestinales y respiratorias entre los habitantes.
Expertos en salud ambiental advierten que la descomposición de restos animales en espacios abiertos puede liberar bacterias patógenas como la Salmonella y la E. coli, así como generar lixiviados que contaminan el suelo y los mantos freáticos. Según datos del Instituto de Ecología y Medio Ambiente de Chiapas, cerca del 40 por ciento de los municipios del estado carecen de un sistema adecuado de recolección y disposición final de residuos orgánicos, lo que favorece la aparición de este tipo de basureros informales.
Ante esta situación, los vecinos piden la intervención inmediata del ayuntamiento de Arriaga, de la Secretaría de Medio Ambiente e Historia Natural (SEMAHN) y de la Secretaría de Salud estatal, con el fin de realizar una limpieza integral del predio, colocar señalizaciones y establecer un operativo de vigilancia que impida la reincidencia de estas prácticas.
Además, demandan campañas de educación ambiental y manejo responsable de residuos, especialmente dirigidas a las carnicerías y negocios que trabajan con productos cárnicos, para evitar que continúen arrojando desechos biológicos en zonas no autorizadas.
“Ya solicitamos al ejido y a la agencia municipal que intervengan y, de ser necesario, establezcan multas, ya que este lugar no es un basurero autorizado. Esperamos que las autoridades municipales tomen medidas estrictas para frenar esta contaminación ambiental”, reiteraron los pobladores.











































