El objetivo es garantizar un crecimiento sustentable y respetuoso del entorno natural
CARLOS RUIZ/PORTAVOZ
FOTO: ALEJANDRO LÓPEZ
Chiapas se enfrenta a un escenario crítico en sus zonas urbanas, la expansión desordenada y la tala indiscriminada han provocado daños graves a ecosistemas que deberían funcionar como pulmones verdes de las ciudades. Ante esto, se propone tipificar el ecocidio urbano como delito, en la búsqueda de sancionar la destrucción irreversible de humedales, cerros y áreas verdes periurbanas.
El proyecto legislativo plantea adicionar el artículo 457 quarter al Código Penal del estado, estableciendo penas de prisión y multas para quienes causen daño ambiental grave, prolongado o irreversible. Las sanciones serían mayores si se afecta una fuente de agua, se pone en riesgo la salud ambiental de la población o el delito es cometido por servidores públicos. El objetivo es asegurar que el crecimiento urbano sea sustentable, legal y respetuoso del entorno natural.
Los datos oficiales mostraron la magnitud del problema, más del 55 por ciento de los bosques originales en la comarca han sido degradados o perdidos, mientras que un aproximado del 30 por ciento de las áreas verdes urbanas están afectadas por expansión irregular. Solo 27 por ciento de la población urbana tiene acceso pleno a espacios verdes, y la deforestación en áreas periurbanas ha superado las 15 mil hectáreas en la última década, lo que evidenció un riesgo ambiental constante en ciudades como Tuxtla Gutiérrez y San Cristóbal de Las Casas.
Casos concretos ilustran esta problemática, humedales catalogados de forma internacional han sido dañados por relleno y construcción irregular; cerros que deberían funcionar como pulmones verdes sufren tala indiscriminada; y parques urbanos han sido afectados por intentos de proyectos viales y fraccionamientos ilegales. La falta de regulación y la especulación inmobiliaria han convertido a estos ecosistemas en víctimas de lo que se denomina ecocidio urbano.
La tipificación de este delito podría ser un paso histórico para proteger los ecosistemas urbanos de la entidad y garantizar que el desarrollo de las ciudades se base en criterios de sustentabilidad y respeto ambiental. La meta es equilibrar la expansión urbana con la preservación de humedales, bosques y parques, en el cual se asegurará que el crecimiento de la población no se haga a costa de la pérdida de biodiversidad ni del bienestar de los habitantes.











































