Buscan mantener la tradición y competitividad del producto, adaptándose a nuevas tendencias de consumo
YUSETT YÁÑEZ/PORTAVOZ
La producción de cacao en Chiapas, un estado que se enorgullece de ser uno de los principales productores del país, enfrenta actualmente un desafío significativo, el aumento drástico en los precios internacionales del grano. Este fenómeno no solo afecta la economía de los chocolateros locales, sino que también pone en riesgo la tradición cultural que el cacao representa para miles de familias productoras.
Beatriz Alejandra Burguete García, una chocolatera comprometida con la calidad y la tradición, comenta sobre la situación actual. “La intención sí es ir expandiéndose a otros estados para comercializar este producto, y ahorita la venta, comparado con el año pasado, ha estado un poquito bajo. No quiero decir que no está mal, sí está bien la venta, pero fue más alto el año pasado”, señaló. Esta perspectiva refleja la lucha constante por mantener la competitividad en un mercado en constante cambio.
De acuerdo con datos del Instituto Nacional de Estadística y Geografía (INEGI), la comarca aporta cerca del 60 por ciento de la producción nacional de cacao, junto con Tabasco. Sin embargo, el precio internacional del cacao se ha duplicado en el último año, alcanzando en 2025 un promedio de 10 mil dólares por tonelada, según reportes de la Organización Internacional del Cacao (ICCO). Este aumento se debe a una serie de factores, que incluyen malas cosechas en África Occidental, sequías, plagas y el encarecimiento del transporte.
Beatriz insiste en la presión que esto genera sobre su negocio: “Sí, el precio del cacao ha aumentado mucho, o sea que el año pasado del doble, más todavía del doble de su costo. Claro, al aumentar esto, también incrementa el costo del producto final. Sacrificamos ciertos factores que nos limitan en las ganancias, pero la intención es que el cliente no se quede sin su producto”.
Pese a los desafíos económicos, el interés por el chocolate artesanal sigue creciendo. Según la Cámara Nacional de la Industria del Cacao y el Chocolate (CANACINTRA), el consumo per cápita en México ha aumentado a 800 gramos anuales. Este incremento es impulsado por una mayor demanda de productos más saludables y de origen local.
Las tendencias actuales del mercado se dirigen hacia chocolates con menor contenido de azúcar, a menudo endulzados con ingredientes naturales como miel o dátil. Beatriz comparte su experiencia: “El producto que más buscan son chocolates bajos en azúcar o sin azúcar. Por ejemplo, tengo cacao refinado que se come solo, muy alimenticio. También ofrecemos pastas de cacao sin azúcar para preparar en agua o leche”.
El precio del cacao en grano en el mercado nacional oscila entre 110 y 140 pesos por kilo, mientras que un kilo de chocolate artesanal puede costar entre 400 y 600 pesos, dependiendo de la pureza y el tipo de endulzante. Esta diferencia en precios refleja la calidad y la dedicación que los chocolateros ponen en su trabajo, además de la necesidad de adaptarse a un entorno económico cambiante.
A pesar de los retos que enfrentan, los productores chiapanecos continúan trabajando para preservar la herencia cultural del cacao, considerado patrimonio de Mesoamérica. Con estrategias de innovación y la búsqueda de nuevos mercados, estos chocolateros están decididos a mantener la calidad y el valor de uno de los ingredientes más emblemáticos del sur de México.
Con los precios en aumento, los chocolateros chiapanecos apuestan por la creatividad y la calidad, buscando nuevas formas de endulzar los paladares tanto dentro como fuera de su estado, demostrando que, a pesar de las adversidades, la pasión por el cacao sigue viva.











































