En Chiapas, uno de cada cuatro choferes carece de licencia tipo “C”, mientras el 60 por ciento opera en condiciones de informalidad laboral
CARLOS RUIZ/PORTAVOZ
Tapachula busca poner orden en uno de los sectores más caóticos de su vida urbana, el transporte público. Luego de una serie de accidentes que han dejado víctimas y preocupación entre los usuarios, autoridades y organizaciones de transportistas acordaron crear un padrón de choferes con el objetivo de garantizar que quienes manejan taxis y colectivos sean personas capacitadas, con documentos en regla y sin antecedentes penales.
El fiscal de Distrito Fronterizo Costa, Arturo Pablo Liévano Flores, explicó que este padrón incluirá información clave como licencias vigentes, identificación oficial, constancias de capacitación y certificados de no antecedentes. Detrás de esta acción hay un contexto preocupante, según el Instituto Nacional de Estadística y Geografía, en México el 80 por ciento de los accidentes de tránsito están relacionados con errores humanos, y Chiapas figura entre los cinco estados con mayor proporción de percances vinculados al transporte público. En Tapachula, la urgencia es evidente, los últimos meses han registrado múltiples siniestros con consecuencias fatales.
La estrategia también busca depurar un sistema que, por años, ha operado sin un control estricto. De acuerdo con la Secretaría de Movilidad y Transporte, más del 25 por ciento de los choferes en la región carecen de licencia tipo “C”, obligatoria para transporte de pasajeros. Además, cifras del Secretariado Ejecutivo del Sistema Nacional de Seguridad Pública revelaron que uno de cada tres conductores involucrados en incidentes viales ha tenido antecedentes por faltas administrativas o violencia familiar, factores que, según las autoridades, no pueden pasar desapercibidos cuando se transportan vidas humanas.
El padrón, sin embargo, no solo apuntó a castigar la irregularidad, sino a profesionalizar un oficio que se ha ejercido sin reconocimiento ni supervisión adecuada. En la comarca, el 60 por ciento de los trabajadores del sector transporte opera en condiciones de informalidad, lo que dificulta su acceso a capacitaciones, seguros o protocolos de seguridad.
Tapachula enfrenta un reto estructural, reconstruir la confianza entre usuarios y choferes en un entorno donde el transporte público es, al mismo tiempo, necesidad y peligro. La creación del padrón no resolverá de inmediato los problemas, pero abre la posibilidad de un sistema más transparente y humano.











































