Conductores del Soconusco advirtieron que la omisión de la SICT ha generado un colapso en la movilidad y seguridad
IVÁN LÓPEZ/PORTAVOZ
FOTO: ALEJANDRO LÓPEZ
La paralización de trámites federales dejó a decenas de empresas del transporte en Chiapas en una zona gris administrativa que ya se convirtió en riesgo operativo. Con las licencias vencidas y sin acceso a medicina preventiva los conductores del Soconusco circulan entre la urgencia laboral y la incertidumbre legal. El vacío institucional se agrava en un estado donde más de 18 mil operadores cuentan con licencia federal vigente, según la Secretaría de Infraestructura, Comunicaciones y Transportes(SICT), una cifra que hoy se vuelve frágil.
Para los transportistas, el problema no solo recae en la falta de médicos dictaminadores, es la señal más visible de un sistema detenido. La plataforma digital, imposibilitada para generar órdenes de pago, sumó un obstáculo adicional que dejó a los operadores atrapados entre la demanda de movilidad y la imposibilidad de cumplir con la norma. LaDirección General de Autotransporte Federal, que el año pasado registró 380 mil trámites de licencia a nivel nacional, mantiene bloqueada la renovación de las cinco categorías en la comarca.
El impacto empresarial tampoco es menor. Las compañías advirtieron que circular con documentos vencidos implica que los seguros pueden quedar inhabilitados ante cualquier siniestro, un riesgo que no están dispuestas a seguir absorbiendo. En la entidad, donde el transporte federal mueve más del 60 por ciento de la carga comercial regional, la suspensión del trámite golpea la cadena logística y encarece las operaciones diarias.
Ante la falta de respuesta, los líderes transportistas del Soconusco comenzaron a organizarse para protestar y exigir solución inmediata. Consideraron inaceptable que un estado con uno de los corredores de carga más dinámicos del sureste permanezca sin personal médico acreditado. La crisis, aseguraron, es el síntoma de una desatención prolongada que ya traspasó el ámbito burocrático.
Mientras la SICT sostiene que la falta de médicos es el principal obstáculo, los operadores advirtieron que la situación reflejó un problema estructural que amenaza la seguridad en carretera y la estabilidad laboral del sector. En el territorio, donde el transporte representa el sustento de más de 35 mil familias, la exigencia es clara, respuestas inmediatas para volver a trabajar sin la sombra de la irregularidad.











































