Con solo seis hoteles y 120 habitaciones, el municipio reconoció que no podrá recibir a todos los visitantes
IVÁN LÓPEZ/PORTAVOZ
FOTO: ALEANDRO LÓPEZ
La primera Competencia Internacional de Surf Chiapas 2025 colocará a El Zapotal en el mapa deportivo mundial, pero también exhibirá una carencia estructural que Pijijiapan arrastra desde hace años, su limitada oferta hotelera. Aunque el municipio registra más de 180 mil visitantes anuales según DataTur, la inversión pública en hospedaje ha crecido apenas 2.3 por ciento en la última década, muy por debajo del promedio estatal. La llegada de competidores internacionales dejará al descubierto esta brecha.
Ante la urgencia, el ayuntamiento reconoció que Pijijiapan no podrá absorber la demanda y tendrá que recurrir a Mapastepec, su vecino más cercano. La zona solo dispone de seis hoteles y alrededor de 120 habitaciones, una cifra insuficiente frente a eventos que suelen generar ocupaciones superiores al 90 por ciento, de acuerdo con el Sistema Nacional de Información Estadística del Sector Turístico. La estrategia improvisada incluye habilitar casas particulares como hospedajes temporales.
El reto se amplificó porque la competencia reunirá a más de 100 surfistas provenientes de América y Europa, lo que incrementará el flujo de acompañantes, entrenadores y equipos técnicos. Según la Secretaría de Turismo, encuentros de este nivel elevan la demanda de hospedaje hasta un 40 por ciento por encima de la capacidad regular en municipios costeros con infraestructura limitada. La derrama estimada de 15 millones de pesos podría verse afectada si la logística no está a la altura.
La apuesta por Mapastepec, sin embargo, ocurre en un contexto adverso. En meses recientes, ese municipio ha registrado un repunte del 35 por ciento en delitos de alto impacto, de acuerdo con el Secretariado Ejecutivo del Sistema Nacional de Seguridad Pública, una situación que siembra dudas sobre la seguridad de turistas y competidores. Los episodios violentos han deteriorado la percepción pública, lo que complica su papel como soporte turístico para un evento internacional.
Pijijiapan enfrenta así un dilema que trasciende al surf: cómo capitalizar eventos globales sin la infraestructura básica para sostenerlos. El reconocimiento del alcalde es apenas el primer paso de un problema más profundo, donde la falta de planeación turística, la dependencia de municipios colindantes y el contexto de inseguridad regional amenazan con opacar una oportunidad histórica. El desafío será convertir el impulso deportivo en una agenda duradera que fortalezca la Costa chiapaneca.











































