Los manifestantes denunciaron que casi tres millones de pesos de cuotas quedarían bajo control del comité ejecutivo
CARLOS RUIZ/PORTAVOZ
FOTO: ALEJANDRO LÓPEZ
En Tuxtla Gutiérrez, los pensionados de la Sección 40 del Sindicato Nacional de Trabajadores de la Educación, pusieron en evidencia la fractura interna de la organización al ocupar de manera simbólica la Delegación D-IV-1. La protesta no solo cuestionó la opacidad en el manejo de recursos, sino que arrojó luz sobre la presunta complicidad del comité ejecutivo en un esquema que, según el Movimiento Democrático de Pensionados (MODEPE), prioriza los intereses de unos pocos sobre los de la base.
El conflicto se centró en la administración de 17 millones de pesos durante los últimos tres años sin ningún informe transparente. Los pensionados criticaron que los secretarios y su círculo perciban hasta 500 mil pesos mensuales, mientras los reportes de rendición de cuentas se trasladan a sedes alternas, como ocurrió en Tonalá, lo que generó suspicacias sobre la legalidad y ética del proceso.
Más allá de la cifra total, los pensionados cuestionaron la distribución de las cuotas sindicales. Del uno por ciento que aportan, cerca de 3.5 millones de pesos anuales, alrededor de tres millones quedarían bajo control del comité seccional. MODEPE argumentó que esta concentración de recursos explica la falta de transparencia y el encubrimiento de irregularidades, transformando la estructura sindical en un espacio de privilegios internos.
Las estadísticas oficiales dieron contexto de la magnitud de la problemática, la Sección 40 agrupa a mil 872 pensionados activos, con mil 421 aportando cuotas de forma regular. En 2023, solo el 18 por ciento de las reuniones de rendición de cuentas se realizaron de manera pública; el 82 por cientorestante se efectuó en sedes alternas o con convocatorias limitadas. Esto evidenció un patrón estructural que reforzó la percepción de un sindicato opaco y distante de sus afiliados.
MODEPE advirtió que, de no convocarse a un cambio de liderazgo y garantizar transparencia, la protesta simbólica podría escalar. La movilización reflejó un descontento creciente entre los jubilados, que demandaron no solo claridad en los recursos, sino un sindicato que actúe con responsabilidad y priorice la base sobre los intereses personales de sus dirigentes.











































