La situación expone condiciones de precariedad que impactan en la labor académica y en la calidad del sistema educativo
CARLOS RUIZ/PORTAVOZ
Los docentes interinos de la Universidad Pedagógica Nacional (UPN) cuestionaron a las autoridades sobre la precariedad laboral que se encuentra normalizada hoy en día, su denuncia pública no solo apuntó a retrasos y recortes salariales, puesto que existe una relación contractual frágil que deja a los trabajadores académicos en una posición de vulnerabilidad institucional.
En Chiapas, esta situación adquirió una dimensión mayor si se considera que, de acuerdo con cifras oficiales del sistema educativo nacional, cerca del 38 por ciento del personal docente de nivel superior labora bajo esquemas temporales o de interinato, sin garantías plenas de estabilidad. La intermitencia en los pagos, denunciaron, rompió con cualquier lógica de planeación económica familiar y convirtió el trabajo académico en una actividad de alto riesgo financiero.
El impacto no es menor si se observa que más del 60 por ciento del ingreso de los hogares chiapanecos depende de salarios formales, según datos oficiales de empleo. Retrasos de hasta seis meses y reducciones unilaterales de percepciones, colocaron a los docentes en una situación similar a la informalidad, pese a desempeñar funciones dentro de una institución pública.
A ello se suma un componente administrativo que agrava el conflicto, puesto que estadísticas oficiales indicaron que siete de cada 10 quejas laborales en el sector educativo están relacionadas con procesos de pago y documentación, un patrón que coincide con las denuncias sobre presiones para firmar recibos y documentos de conformidad por montos incompletos, una práctica que erosiona la certeza jurídica de los trabajadores.
El llamado de los docentes apela a que el principio humanista que guía al actual Gobierno se traduzca en reglas claras, pagos transparentes y respeto, no se trata solo de saldar adeudos, sino de corregir una dinámica que, de acuerdo con cifras oficiales, afecta a más de 120 mil docentes interinos en el país, y que en la entidad sigue siendo una deuda estructural del sistema educativo.











































